Lucia En este momento no me importa el dolor de la caída, estoy concentrada en ponerme de pie. Aunque siga con las manos atadas. Corro directo a la puerta, me cuesta intentar abrirla. Obviamente está cerrada, si esta cabaña es como la mía, los cuartos tienen las ventanas los suficientes grandes para entrar por ellas, sin dudar corro hacia uno de los cuartos, cuando escucho que introducen una llave en la puerta, apresuro mis pasos. Así que corro con todas mis fuerzas. Llegando al cuarto lo más rápido que mis pies me lo permiten, abriendo la puerta lo más rápido que puedo. Lo logro, notando que efectivamente las ventanas son lo suficiente grande para entrar, corro directo a la ventana y la abro saliendo por ella al mismo tiempo que escucho la puerta de la cabaña abrirse. No tengo ide

