LUCIA Estoy sentada en mi cama, hoy es el día número cuatro en la isla, y no tengo fuerzas para levantarme de ella, estoy tan cansada de luchar. Tenía tan claros mis planes, pero ahora no tengo claridad en nada. Aun siento este dolor tan grande dentro de mí, pero en solo cuatro días Josué y todos los demás se han metido en mi vida a tal punto que estoy olvidando la soledad, y me alimentan el alma. Algo que me ha demostrado la isla es no saber lo que ocurrirá cada día. Así que mientras me preparado para un día más, no tengo idea de que pasara hoy. Después de la visita de Josué, no sé en qué quedamos, al final el solo se fue, y yo saque la carta que él es mi jefe, y debíamos tener un trato netamente profesional, pero recuerdo su cercanía, y mi corazón comienza a acelerarse. Se s

