Jack me está cogiendo del cuello de la camiseta y me mira fríamente, aunque está muy cabreado, pero no entiendo exactamente el porqué. -¿Se puede saber qué pasa contigo?-suelto. -No tengo porque contestar. Si no me dices lo que quiero, te lo sacaré a la fuerza-contesta, y me levanta aún más.-Y bien, Liv, ¿por las buenas o las malas? -Suéltame, Jack. -No me obligues a ir por las malas. -¡No tengo nada que decir! -Muy bien...tú misma. Sube un poco más los brazos y los baja de golpe, soltándome a mi en medio del proceso y tirándome contra el suelo de detrás del sofá. Caigo de espalda y me intento levantar, pero él es más rápido y cuando estoy de rodillas me da una patada en el estómago. -Responde, ¿qué sabes de mi madre? -Na...da-murmuro, con la respiración entrecortada por la patada

