Por la mañana me levanto una hora antes de ir a clase, cojo algunos libros y libretas y el estuche, pongo la cajetilla de tabaco en la mochila, igual que un mechero, cojo el móvil, me cambio de ropa, y bajo a la cocina, ignorando por completo que Jack está en el sofá. Cojo una manzana, me la como rápidamente y voy hacia la puerta, cojo las llaves y cuando voy a salir una mano me coge el brazo. -Tengo prisa, tengo que ir a clase-digo. -Yo mismo puedo llevarte si vas mal de tiempo, pero dame el tabaco. -Déjame en paz, Jack. -¿Se puede saber qué pasa contigo? ¿Estás molesta por ayer? -¡No! No estoy molesta, pero...tengo que irme. Jack se pone entre la puerta y yo y se apoya en la puerta. -Voy a llegar tarde si no te apartas. -No te preocupes, te llevo. -Me valgo por mi misma. -Si no

