Me despierto porque estoy siendo zarandeada, abro los ojos y veo a Jack a mi lado moviéndome. -Vamos, levántate. -Aún no es de día. -Pero tenemos que ir a la sede antes que todo, y coger armas y reunirnos con todos. -¿Pero qué hora es? -Las siete menos diez. -A esa hora aún estoy de fiesta. -Y ahora tienes que levantarte, vamos, mueve el culo. -Oblígame-digo, sonriendo. -¿Segura?-pregunta. Asiento, riendo y él se acerca a mí, se pone encima mío y me coge de la cadera, aunque acaba desplazando sus manos al culo y me pellizca. -¡Au!-grito. -Arriba. -Sí, sí... Se aparta de mí y se pone en pie. Abre el armario y yo me levanto y voy al baño, me peino y me lavo la cara. Salgo del baño y cojo unos tejanos negros y una camiseta negra, pero cuando voy a cambiarme veo que el móvil hace

