Aleksei Era tarde en la madrugada y yo seguía sin dormir ya que Nicolay quiso descansar en su recámara con Lily y los bebés, pero como ya estoy acostumbrado a tener a Iryna cerca, me pone nervioso el tenerla lejos. Sé que suena sobreprotector y también sé que ella está en excelentes manos, pero no puedo dejar de dar vueltas en mi habitación mientras me pregunto si tendrá frío, si estará bien abrigada o si alguna pesadilla la molestará esta noche. —Dejará un hueco en el piso si sigue así —reí ante la inesperada aparición de Kate, quien ingresó con dos tazas de té, aunque sabía que el mío era diferente pues era el único servido—. El joven David me pidió traerlo. —¿David o Ragnar? —¿Cuál es la diferencia? Sabe que ese niño hace todo lo que ella le ordene —una tenue risa en ambos aligeró m

