El regreso a casa fue más rápido ya que los cuatro volvimos juntos a Ekaterimburgo, donde se encuentra el lujoso hotel. Kathe, se reía de la cara que había puesto la chica Ivanov después de que le dije que no iba a querer su vestido, ella sin saber que después me sentí mal por Tasya al notar que aún estaba enamorada de Iván. Iván y su hermano hablaban de la seguridad que iba a necesitar la mansión y todos estaban felices con la noticia de que la mansion no sería nunca más un lugar abandonado en el que solo se hacen reuniones y yo solo me pregunto ¿Por qué Kathe no se mudó al casarse a un lugar tan hermoso como ese? —Solo faltan cinco días para la boda, es una suerte que tenga muchos contactos y entre ellos a la mismísima Vera Wang. Le acabo de escribir y me dijo que tiene un nuevo diseñ

