JAMES —¡Levántate ya y prepara el jodido desayuno! Me siento de golpe en el colchón, asustado por el fuerte estruendo que causó la puerta al estrellarse contra la pared. Mi padre acaba de llegar de su turno y yo olvidé estúpidamente programar la alarma para despertarme antes de que lo hiciera. Coloco una mano en mi pecho y doy masajes circulares para regular mi respiración y no tener necesidad de usar el inhalador, levantándome para dirigirme al baño. Hago todas mis necesidades en tiempo récord y estoy metiéndome de cabeza en la cocina poco tiempo después. Tomo todos los ingredientes que necesito y preparo huevos revueltos con tocino, tostadas francesas con mermelada y corto en trozos algunas frutas. Cuando todo está listo, lo acomodo rápidamente y entro en el comedor con una bandeja

