Unos días después... —¿Y Min?— Jongin bostezó, estaba cansado, con mucho sueño, ya saben, lo usual. —¿Acaso soy su niñero?— Lujan rodó los ojos. —Creo que está practicando con los otros nerds en el salón de actos.— Se Hun mencionó. —¿Qué hace allí?— Lujan alzó una ceja.— no me ha dicho nada. —¿No lo sabías? Bueno, si no lo hubieras estado evitando te habrías enterado. —¿Quieres que te la corte?— el chico negó.— Entonces no digas tonterías y ¿Acaso crees que si lo hubiera sabido estaría preguntando?— el más alto negó lentamente. —Emm, ¿No?— él no estaba seguro si aquello era lo que los oídos del ciervo querían escuchar. — A veces me pregunto si sales a la calle con tu cerebro o se te olvida.— rodó los ojos teniendo en la mente la única idea de ir a ver qué carajos estaba haciendo

