Al llegar al cine y Brais ver que también han venido Lucia y Lía, me mira y sonríe se acerca su boca a mi oreja.
- El castigo va a ser muy grande. - susurra.
Yo achino los ojos y lo miro directamente a los suyos...
- ¿Qué tipo de castigo te refieres? No me habías dicho quera era una cita, me dijiste que me invitabas al cine, y yo se lo comente a las chicas y han querido venir.
Chasquea su lengua y niega con la cabeza.
- No me convence.
- No tengo que convencerte. - sonrío. - venga paga la entrada porque si invitas pagas tu.
Él sonrie, y se da la vuelta...
¡No seas tan blanda!
Al entrar a la sala de cine nos han dado las entradas numeradas y como las compramos separadas estamos desperdigados por el cine, y claro yo estoy con Brais, que el muy sinvergüenza ha pedido las butacas de la esquina derecha del fondo.
- Desabrocha el botón de tu vaquero. - me susurra al oído, mientras sonríe con su perfecta sonrisa.
- ¿Estás loco? No pienso hacerlo.
Pero desde que empieza la película siento la mano de Brais en mi pantalón. Se la quito sin hacer mucho alboroto, entonces me coge la cara y me la gira sin darme cuenta nos estamos besando y mi pantalón desabrochado.
- Brais estamos en el cine, aquí hay mucha gente. - mentira éramos cuatro gatos.
Siento como sonríe.
- Hoy será la primera vez, que no puedes gemir cuando tengas un orgasmo si no quieres que se entere toda la sala del cine, este será tu castigo, solo te lo levantaré si prefieres ir a mi coche y terminar allí, pero ya sabes que ahí dejarías de ser virgen.
Trago saliva, y no sé porque ya me noto mojada, mi lengua se ha quedado pegada y no puedo ni articular palabra.
Noto sus dedos en mis pantalones, y como enseguida se adentran en mis bragas, y mientras todavía tengo algo de cordura.
- Mi hermano está dos filas mas adelante Brais. - susurro en su oído.
Pero el gira la cara y me besa, justo cuando sus dedos tocan mi clitorís, quiero gemir, pero Brais se come mis gemidos con nuestros besos, y cuando noto su dedo entrando en mí, le beso con mas fuerza para que no me salga nada de mi garganta sin yo querer. Noto su sonrisa mientras me besa.
- Estás muy mojada cariño. - susurra.
- Para ya... - digo con el aliento que me queda, aunque para mis adentros ya me da igual donde estoy, quiero que siga.
- ¿Vamos a mi coche?
Niego con la cabeza, y esta vez soy yo la que busco su boca, y ahora conozco la sensación que me vino el otro día y sé que estoy llegando.
- Voy a llegar ya. - le susurro en el oído.
Él sonríe y saca su dedo y su mano de mis pantalones, me cierra el botón del pantalón y mira la pantalla del cine.
¡Qué coño!
- ¿Este es tu castigo? - le digo en el oído.
Él asiente orgulloso.
¡c*****o!
Pero entonces yo no quedando me atrás abro su pantalón, sin vergüenza, sé que esto es por la frustración del momento y en cuanto se me pase, enterrare mi cabeza en el suelo como las avestruces.
Toco su pene, sé que esta erecto, siento su erección en mi mano. Él me mira sonriendo. No se ni como empezar a hacerle una paja... pero hago lo que me apetece con su pene en mi mano, acaricio su pene hasta la punta con mis dedos, lo envuelvo mi mano y voy bajando despacio, miro a Brais a cerrado sus ojos, supongo que le gusta, subo y bajo despacio, luego mas rápido y cuando noto un poco de liquido en su punta quito mi mano, sé que él también estaba llegando y quiero que sienta la misma frustración que yo.
Siento la mirada de Brais, mientras cierro su pantalón.
- Hemos empatado, campeón. - le susurro al oído después le doy un beso en su mejilla y vuelvo a mirar la pantalla del cine.
- Ahora mismo te llevaría a mi coche y te follaría sin pensármelo dos veces.
- Toda acción tiene su consecuencia. Tu me tocaste hiciste que llegara casi casi y me dejaste con la frustración.
Entonces escuchamos un ¡SSSHHH! enorme, nos miramos y nos callamos, Brais hecha un brazo para abrazarme pero no se propasa mas en toda la película.
Cuando termina la película, decidimos ir a una pizzeria todos, pero Brais me pide que espere en el coche mientras los demás entran.
Su mirada está ensombrecida, y se que eso es por ka frustración igual que yo.
- Dijiste que nunca habías besado. - Niego con la cabeza - y por lo tanto eras virgen.
- Lo sigo siendo Brais.
- Ya y ¿Yo me tengo que creer que haces una
paja así de bien?
- Me alegra saber que te gustó pero no tenía ni idea de lo que hacía. - Digo satisfecha por mi hazaña, y acercándome a su boca - también has sido lo primero en eso.
Sonrío, él no y cuando voy a abrir la puerta él me agarra.
- Lu... te tengo muchas ganas, lo que has hecho en el cine...
Claro, en este momento la frustración que yo sentía, que me dio valor en aquél momento se ha disipado y viene la vergüenza, la sangre abandona mi cuerpo y va toda a mis mejillas.
- Lo siento, no se que me pasó.
- No, no lo sientas pequeña. Me ha encantado, pero...
- Brais no voy a tener mi primer vez en un coche, y menos con un chico que conozco hace unos días, me gustas y eso no lo omito, me has alejado de mis propósitos los cuales los tengo desde los diez años ¿Porqué? Pues no lo sé, solo sé que ayer me dije que no quería saber nada más de ti e igual que tú me habías Bloqueado yo lo había hecho contigo y esta mañana me abrazaste y por más que quise no perdonarte no pude, tu anulas todo en mí y eso me asusta. Porque siempre he sido consciente de mis propios actos y lo que pasó en el cine esta noche no fui consciente hasta unos minutos.
Él me abraza y me besa ¡Qué tierno!
- ¿Te puedo confesar algo? - El asiente sonriendo - Quiero que seas el primero, pero no en tu coche.
- Haré que ese día no se te olvide nunca pequeña.