12

1924 Words

Pasaron semanas y hasta por los momentos no hemos sido nuevamente atacadas, ni siquiera Ari, menos mal. La hemos estado cuidando, turnándonos  para cuidarla, porque pensamos que le podrían hacer algo y quería prevenirlo a toda costa. Ya sabía defenderme, lo más esencial, algo súper ágil y no tan difícil. Claro está, que mi yeso en el brazo desapareció, mis costillas estaban recuperadas. Julia y yo estábamos renovadas, pero por dentro, sentíamos mucho miedo. No lo queríamos demostrar. Ari había seguido en mejora, sus heridas ya estaban casi que curadas, la contusión en su frente casi cerraba, pero aún no salía del coma. Papá seguía con ojeras, no dormía bien porque se la pasaba más pendiente de Ari, su preocupación era por Ari. Aunque siempre se veía angustiado. Suspiro. Éstas s

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD