Capítulo 6: Miradas peligrosas

661 Words
El amanecer entraba por los enormes ventanales de la mansión Duarte, iluminando los pisos de mármol como si el lugar fuera un palacio silencioso. Todo estaba en orden. Todo bajo control. O eso parecía. Valeria caminaba por el pasillo principal con una bandeja de documentos que debía entregar en el despacho. Sus pasos eran cuidadosos, pero firmes. Aún se sentía nueva en aquel mundo de reglas invisibles y silencios rígidos. Al llegar a la puerta, respiró hondo y tocó suavemente. —Adelante. Su voz grave atravesó la madera como un eco de autoridad. Valeria entró. Adrián Duarte estaba de pie junto al ventanal, con una mano en el bolsillo del pantalón y la otra sosteniendo su teléfono. La luz del amanecer delineaba su figura, haciéndolo parecer aún más imponente. Ella colocó los documentos sobre el escritorio. —Los contratos que solicitó, señor. Él no respondió de inmediato. En cambio, levantó la mirada. Y la observó. No como jefe. No como superior. Como hombre. Valeria sintió el peso de esa mirada recorrerla lentamente, desde su rostro hasta sus manos, que se aferraban nerviosas al borde de la bandeja. Su respiración se volvió irregular. No era una mirada inapropiada. Era peor. Era intensa. Como si intentara descubrir lo que ella ocultaba incluso de sí misma. —Gracias —dijo finalmente. Pero su voz sonó distinta. Más baja. Más cercana. Valeria asintió y se dio la vuelta para marcharse… pero antes de salir, sintió nuevamente sus ojos sobre ella. Ardían. Quemaban. Y sin entender por qué, se detuvo un segundo antes de abrir la puerta. Sus miradas se encontraron otra vez. Un instante. Demasiado largo. Demasiado íntimo. Valeria apartó la vista primero y salió apresuradamente. En el pasillo, apoyó la espalda contra la pared y cerró los ojos. Su corazón latía con fuerza. —¿Qué fue eso…? —susurró. Mientras tanto, dentro del despacho, Adrián permanecía inmóvil. No entendía qué estaba ocurriendo. Había conocido mujeres elegantes, sofisticadas, ambiciosas. Pero ninguna lo había hecho perder el ritmo de sus pensamientos. Ninguna lo había hecho mirar dos veces. Ninguna lo había hecho sentir… curiosidad. Se acercó lentamente al escritorio. Sus dedos rozaron los documentos que ella había entregado. Y entonces notó algo. Una pequeña marca de tinta en la esquina del papel. Probablemente hecha por Valeria. Algo imperfecto. Algo humano. Algo real. Y, contra toda lógica… eso lo hizo sonreír apenas. Ese día, los encuentros fueron breves pero constantes: En el pasillo. En la escalera. En el comedor del personal. Y cada vez que sus ojos se cruzaban… algo invisible vibraba entre ellos. Los empleados empezaron a notar la tensión. —El jefe la mira diferente… —Ella intenta evitarlo… —Eso no puede terminar bien… Pero el destino no escucha advertencias. Esa tarde, Valeria salió al jardín trasero para tomar aire. El perfume de las flores y el sonido del viento la ayudaban a recuperar la calma. Cerró los ojos. Respiró. Y entonces sintió una presencia detrás de ella. No necesitó girarse para saber quién era. —Este lugar suele estar vacío —dijo Adrián. Valeria se volvió lentamente. —Necesitaba un momento de tranquilidad. Sus miradas volvieron a encontrarse. Más cerca. Más intensas. Más peligrosas. El viento movió suavemente el cabello de Valeria. Adrián lo notó. Y por un segundo olvidó todo lo que lo definía: el control, la disciplina, la distancia. Porque frente a él no estaba una empleada. Estaba una mujer que despertaba algo que había permanecido dormido durante años. Valeria sintió que debía irse. Que debía mantener la distancia. Que debía recordar su lugar. Pero sus pies no se movían. El silencio se llenó de latidos. Y entonces Adrián dio un paso atrás. El control regresó a su rostro. —Regrese a sus tareas —dijo con firmeza. Valeria asintió, sin poder hablar. Caminó de regreso a la mansión sin mirar atrás. Pero ambos sabían la verdad: Ya era demasiado tarde para la indiferencia. Las miradas… se habían vuelto peligrosas.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD