Aclaro mi garganta, ante la tensión que se siente entre ellos dos. Mi corazón está aclamando a Ezra sin dudarlo, y la presencia de Kael, presiento que solo me traerá problemas. ─No tengo celos, imbécil, estás hablando de mi esposa, no de cualquier persona, por si no te quedó claro ─asegura con imponencia, llevándome a sentir el ardor en mis mejillas. Ezra, hacia ademán de acercarse furioso hacia Kael, pero, le detengo. ─Es mejor que…entre de una vez por todas, las personas me están esperando y tengo que representar a la empresa ─anuncio, haciendo ademán de huir. Ezra, me sostiene del brazo, con dominación y proporcionándome una corriente en toda la piel. ─También deseo invertir ─menciona, Ezra, llamando mi atención, arrugo mi entrecejo por eso─. ¿Me puedes enseñar el lugar? Estoy

