Ginebra Bass de Hamilton Jen me sacó a rastras del ático, ya que piensa que necesito tomar un poco de sol y vitamina D. Pedimos un desayuno glorifico, mientras ella despliega sus ideas por toda la mesa. Se denota muy emocionada, nunca la había visto tan desvivida en algo y eso me causa un suspiro conmovedor. Bebo de mi jugo, llamando su atención. Jen detiene su explicación, dejando su espalda en la silla para beber de su mimosa. ─Te ves radiante, como si no hubieras recibido un disparo ¿Todo bien con el gruñón? ─Inquiere, con una sonrisa. El recuerdo de anoche, con el helado de vainilla, me eriza la piel, como la pronunciación de sus: te quiero. Muerdo mi labio, sintiendo la sonrojes de mis mejillas. ─Estamos bien, por primera vez, lo siento así…creo que estamos cerca de encontrar n

