—Lo siento mucho, no sabes cuánto me arrepiento de eso—expresó Sebastián con tono de remordimiento. —No fuiste culpable, ella te emborrachó y te drogó y se aprovechó de tú situación y aparte eras casi un adolescente, tenías solo dieciocho y con las hormonas alborotadas, pero en ese momento yo no comprendía nada. Pero ya eso paso. Vamos a olvidarlo. Cuéntame ¿qué pasó con Anabella? Ella era tu hermanastra la hija de Alicia ¿Verdad? —Preguntó Nickólas. —Si, me perseguía por todas partes, era una ternurita—manifestó con una sonrisa—, como te dije pensé que mi padre y Alicia eran amantes desde antes de que mamá muriera y por eso quise vengarme de ellos a través de Anabella, siempre la amé, peleábamos, hablábamos, le obstaculizaba cualquier salida o romance —se sonrió—, hasta le hacía maldade

