—No puedes hacerle eso. Él siempre está ansioso por compartir con ustedes —le debatió Anabella tratando de convencerlo. —Hoy nos va a presentar a su novia —anunció el niño sin dejar de observarla. Bella palideció, pero no dijo nada. —Madre oíste lo que te dije —le repitió —. Hoy vamos a conocer a tu sustituta, a la futura mujer de mi padre. —Con más razón para que estén listos —habló seria, mientras sentía que su corazón se hacía añicos. A lo mejor es una mujer de esas que acostumbraba a frecuentar, tal vez no sea una relación seria. Se dijo, mientras era inevitable sentir unos celos que la cegaban porque Sebastián había logrado olvidarla y ella no había podido seguir adelante sin él. Sebastián recibió a los niños y los llevó a su penthouse, los dejó con Lilly, el ama de llaves, mie

