Capítulo 49. Debemos ser fuertes.

845 Words

Sebastián no pudo contenerse y lo enfrentó. —Dime ¿Qué quieres? Lo que me pidas te lo doy,—expresó desesperado—, pero por favor por lo que más quiera, te lo suplico, no dañes a mi hijo. Si quieres dinero, casa, yates, cualquier propiedad es tuya a cambio de la vida de mi hijo. El hombre se carcajeó burlándose de la desesperación de Sebastián. —Un Ferrari suplicando. ¡Sí! tienes algo que yo quiero. ¿Estás seguro que me darás lo que pida? A cambio de tu hijo. —Sí, lo que me pidas es tuyo, si me das a mi hijo —le dijo desesperado. —Bueno está bien. Es un trato. Dame a Anabella y te regreso a tu hijo—manifestó sonriente—, me dijiste que me darías lo que te pidiera, esa es mi condición. —¿Estás demente? Me refería a bienes. No a mi familia. No puedo darte a la mujer que amo a la madre de

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD