—¿Volviste con la modelo? —interrogó Anabella, aunque era una buena chica le parecía que no era la mujer indicada para hacer feliz a su hijo, sin embargo, apoyaría cualquier decisión. —No mami, Evie y yo solo somos grandes amigos —respondió el chico sonriendo. —¿No me digas que Alondra?, la quiero mucho, pero no es mujer para ninguno de ustedes—en ese momento pensó que quería mucho a la chica, pero ninguno de sus niños había provocado cambio de actitud en ella, le parecía que solo estaba encaprichada por Taddeo, no los amaba, ella hasta ahora se amaba solo a sí misma y aunque le doliera decir eso, lamentablemente era verdad. Deseaba de todo corazón que la niña tuviera un cambio de actitud, pensó con un atisbo de tristeza. —No, pero la conoces es… —su hijo empezó a hablar pero ella lo in

