—Yo también te amo. Sabes que lo pensé y si voy a casarme contigo, cuando lo decidas, quiero ser tu esposa—anunció. Él emocionado la bañó de besos mientras le decía—Me haces el hombre más feliz pequeña, te prometo que no vas arrepentirte, seremos la familia más dichosa de todo la tierra. —Quiero buscar a Taddeo ya por favor, tenemos que darle las buenas nuevas—señaló Bella feliz. —Si vamos—le expresó mientras la abrazaba. Cuando fueron interrumpido por una voz—¡Suelta a mi prometida! Al voltear observó a Leónidas Andrade. Se acercó a él molesto —¡Serás descarado! ¿Cómo te atreves a presentarte ante mi reclamando a tú supuesta prometida? cuando sabes que ella es mi mujer, la madre de mis hijos y te aprovechaste del accidente para secuestrarla, espetó molesto. — ¡Ella no es tu mujer! L

