Taddeo, se encontraba en su casa, estaba triste por el castigo que le había impuesto su padre, aunque también estaba enojado, le parecía injusto que lo hubiese castigado sin oírlo, cuando no era culpable, no comprendía como se podía ser tan ligero a la hora de tomar decisiones sobre una persona sin escucharlo previamente, eso era inaceptable y todo por esa estúpida niña. Pero de nada valía lamentarse, no había nada que hacer, su padre se había ido con su hermano para La Toscana y no se lo había llevado, habían transcurrido diez días, en los cuales ellos estaban disfrutando y divirtiéndose mientras él se encontraba encerrado y aburrido, bueno realmente había estado entretenido con sus libros, pero lo que más le afectó fue que Sebastián se haya ido sin despedirse, esperó que lo buscara, pen

