—Por supuesto que soy el mejor, mi monoplaza y yo somos uno solo en la pista, no se te olvide Camillo que siempre juego a ganador, por eso donde quiera que participó soy el campeón, cuando no gano es porque no estoy compitiendo —expresó desafiante. —¿Por qué tengo la sensación de que no estás hablando de la carrera?—interrogó Camillo. —Porque tal vez no se trate de la carrera. Nunca se te olvide que cuando algo es mío no lo cedo. El día que me enamore de una chica, ni tú ni nadie se va a interponer, hasta ahora te has quedado con ellas porque así lo he querido, Taddeo Ferrari siempre gana Camillo, ¡Siempre gana! No lo olvides —pronunció apartándose de su lado. Cuando se estaba retirando Camillo le respondió. —Lo tendré en cuenta hermano. ¡Te felicito! Por lograr ser el campeón juvenil

