Cuatro años después. Anabella había amanecido por cuarto día consecutivo con náuseas matutinas, mareos, y para hacer más duros sus momentos, la sensibilidad en sus senos le producía dolor ante cualquier pequeño roce, hasta el contacto con el brasier era doloroso, por eso decidió suprimir dicha prenda de su vestuario. Luego de vomitar la bilis, se levantó del inodoro. Se cepilló los dientes y se enjuagó el rostro. Tenía varios días sin contar con la presencia de su esposo, debido a que se encontraba acompañando a Taddeo en las carreras, por lo cual solo lo veía la semana después de la competencia, porque durante la semana de la carrera le gustaba acompañar a su hijo en los entrenamientos y aunque a ella no le gustaba asistir, valoraba que Sebastián estuviese con él, de cierta manera sent

