Capítulo 4: “De tal palo, tal astilla”

1607 Words
10 Meses después   Narras tú: Ya habían pasado poco más de 10 meses desde que tuve que volver a trabajar. Al principio no me sentía muy preparada  para dejar a los bebés pero era algo que tarde o temprano tendría que hacer, además sabía que quedaban en buenas manos, su padre los cuidaría con la ayuda de Abie, la niñera que él contrato para que nos ayudara con el cuidado de los pequeños. Ella junto a su esposo Mark trabajaban en Neverland, él fue quien había sido “escogido” por Michael, para ser mi guardaespaldas personal. Eran un matrimonio muy joven, ella apenas tenía 24 y él 26 años, hacían una pareja adorable y me caían muy bien… Mis horarios de trabajo, a decir verdad no eran tan pesados. Trabajaba de lunes a sábado y por turnos que iban cambiando semanalmente, a veces me tocaba durante toda una semana dar las noticias matinales, otras veces al medio día o si no en la noche. No me podía quejar, amo lo que hago y sé que si lo hago bien, iré ascendiendo hasta llegar a ocupar el puesto de presentadora de uno de los programas de noticas más vistos en Estados Unidos. Es mi meta personal, diría que casi como un sueño pero el único gran sueño que tenía ya se cumplió… Estar al lado de Michael y tener a ese par de angelitos para mí ya es lo mejor del mundo... En la vida uno tiene que cumplir sus sueños y alcanzar sus metas. Y yo cumplo mi sueño todos los días viviendo con ellos. Y sé que alcanzare mis metas con el apoyo y amor de mi familia…   Narra Michael: Para ser sincero no me agradaba demasiado que (Tn) tuviera que ausentarse a veces hasta todo el día por culpa de su trabajo. Sé que estoy siendo egoísta al querer que solo se quede con conmigo y los niños en Neverland, pero es algo que no puedo evitar sentir… Aunque no importa lo que yo piense o sienta porque sé que ella es feliz haciendo lo que hace y sí (Tn) es feliz, entonces yo también lo soy… Y es que no puedo negar que amo cuando me habla de las cosas que hizo durante el día, me encanta cuando me cuenta sobre los nuevos proyectos en los cuales la quieren incluir, me gusta, porque cuando hablamos veo un brillo especial en sus ojos y una sonrisa de felicidad dibujada en su rostro y para mí eso, no tiene precio… No sé cómo lo hace pero siempre tiene tiempo para los niños y para mí, no entiendo cómo puede organizar sus tiempos tan bien, ojala yo tuviera esa capacidad. Y es que ella siempre está ahí cada vez que la he necesitado. Siempre me dice que nosotros somos su prioridad y le creo, ya que un día amanecí con fuertes dolores en la espalda y horribles jaquecas, trataba de disimularlo pero ella se dio cuenta y simplemente falto al trabajo y se quedó conmigo, a mi lado durante todo el día. La verdad es que ni siquiera le pedí que se fuera, no, internamente rogaba por que se quedara y así lo hizo… Posteriormente me entere de que haber  faltado ese día por haberme estado cuidando, casi le cuesta su puesto en el noticiero y no pude evitar sentirme culpable. Cuando iba a decirle algo ella simplemente me dijo “Ustedes son lo más importante para mí, los puestos de trabajo viene y van, pero la familia quedara para siempre” Después de eso no podía dejar de sentirme inmensamente afortunado por tener a una mujer tan maravillosa a mi lado… Como ella es quien sale de casa, yo me “encargo” de quedarme y cuidar a los mellizos y me fascina hacerlo; Jamás imagine que me convertiría en un “padre de familia” y creo que no lo hago tan mal. Estoy enamorado de mis hijos, atesoro cada momento que paso con ellos y cada día voy aprendiendo algo nuevo de mis pequeños. Ahora puedo decir con gran orgullo que ya soy todo un experto en cambiar pañales, en hacerlos dormir y en bañarlos; solo hay una cosa que aún no puedo hacer y es alimentarlos y es que cada vez que lo hago, por alguna extraña razón siempre termino con su comida untada en mi cara… Con (Tn) es todo lo contrario, a ella si le hacen caso pero a mí… a mí no me respetan. Así que ese tema por el momento se los dejo a ella y a Abie, quien por cierto ha sido de gran ayuda.   Mike: ¿Se comieron toda su comida? Abie: La verdad es que sí. Al parecer tenían bastante hambre. (Le comento amablemente)   Mike: (Tn) se va a alegrar cuando lo sepa. Gracias Abie. (Le dijo mientras cargaba a sus hijos)   Abie: De nada señor.   Mike: ¿Qué les parece si vemos un rato televisión mientras su mamá llega? (Les preguntaba al mismo tiempo que los llevaba a la habitación donde se encontraba la Tv)   -Los tres se encontraban sentados en el sofá, frente a la Tv viendo un programa de dibujos animados, el cuál parecía disfrutarlo más Michael que sus propios hijos. Él les hablaba durante el programa y trataba de explicarles la enseñanza que dejaba, ellos obviamente no entenderían mucho pero de igual manera miraban atentos a su padre. Michael seguía hablando hasta que de la nada Paris lo interrumpe diciendo:   París: Mamá.   Mike: Si princesa, mami llegara en un rato más y… (Dejo de hablar y miro con una amplia sonrisa a su pequeña) No puede ser ¡Hablaste! (Se levantó emocionado con Paris en sus brazos, la abrazo y de repente se puso a bailar)   -Prince los observaba sin entender nada, aunque igualmente sonreía porque veía a su hermana reírse por las cosquillas que su papá le hacía. En ese momento llegaste tú y te quedaste parada en el umbral de la puerta contemplando esa escena tan tierna y a la vez tan cómica que tenías frente a ti. Y es que hacías un gran esfuerzo para no reírte ya que ver a Michael bailando lo que parecía una especie de vals con Paris es sus brazos, no es algo que pasara todos los días. Tomaste tu celular y los grabaste, luego te entro curiosidad por saber que era lo que pasaba, así que te acercaste a ellos-     Tu: No quiero arruinar el momento padre-hija pero enserio no puedo dejar de preguntar ¿Qué estás haciendo?    Mike: (Sus ojos brillaban de felicidad) ¡(Tn)!  ¡Pueden hablar! ¡Acaban de hacerlo!   Tu: (Lo mirabas sin entender a qué se refería) Podrías ser más claro…   Mike: Mira… Vamos princesa dilo (Alentó a Paris a que hablara, pero esta se quedó callada)   Tu: ¿Qué se supone que tiene que decir?   Mike: Mamá, dijo mamá hace menos de 5 minutos atrás y… ahora no sé porque no lo dice.   Tu: ¿Enserio? (Sonreíste ampliamente) vamos Paris…   -Ambos la miraban y trataban de hacerla hablar nuevamente pero ella seguía sin decir nada. Decidiste dejarla y te acercaste a Prince para tomarlo en tus brazos-   Tu: ¿Cómo está el niño de mamá? (Lo abrasaste cariñosamente)   Prince: (Te estudiaba con sus grandes ojos, abrió un poco su boca y dijo) Mamá…   Tu: (Una sonrisa llena de emoción se dibujó en tu rostro) ¡Lo dijo! Michael ¡Lo hizo!   Mike: Lo sé… también lo escuche. (Sonreía orgulloso)     Tu: (Estabas acercándote para besarlo cuando sientes que Prince pone sus pequeñas manos sobre tus labios) Ey ¿Qué pasa mi amor? ¿No quieres que bese a tu papá? (Le preguntabas divertida)   Prince: (Negó levemente con su cabecita)   Mike: (No pudo evitar reírse) No puedo creer esto.   Tu: (Te reíste) Lo siento Michael pero mi bebé ha hablado. (Besaste a Prince)   Mike: ¿Qué? esto es inaudito. Ahora mi propio hijo no quiere que bese a mi esposa.   Tu: (Te seguías riendo, al ver la expresión que tenía él en su rostro)   ¿Qué esperabas? Es igual de celoso que tú.   Bien dicen que; de tal palo tal astilla.   Mike: No es gracioso… (Miro a Paris) Bueno ya que tú no quieres besarme, besare a mi hermosa princesa.   (Hizo lo que dijo)   Paris: (Estiraba sus brazos para que tú la tomaras) Mamá.    Tu: Fui la primera palabra de ambos. Me siento tan orgullosa (Decías alardeando y cargando a Paris también)   Mike: No es la gran cosa (Comento restándole importancia y haciendo una ademan con su mano)   Tu: Lo dices porque estas celoso (Lo molestabas)   Mike: Claro que no (Negó cruzándose de brazos)   Tu: (Te acercas a él con los niños en tus brazos. Tu intención era besarlo pero Prince nuevamente te lo impidió)   Mike: (Iba a protestar pero lo interrumpiste antes de que dijera algo)   Tu: Esto es tan… increíble (No podías evitar reírte) tengo que contárselo a tu mamá. (Dicho esto saliste de aquella habitación con los niños en tus brazos y dejando a Michael solo)   Mike: “De tal palo tal astilla” (Sonrió negando divertido, pensando en lo que acabada de pasar. Después de unos minutos, fue tras de ti)   Narras tú: Bien dicen que los niños jamás dejan de sorprendernos y estaba convencida de que ellos jamás dejarían de darnos sorpresas. Este sin duda había sido una día divertido y para no olvidar… Al año y medio aprox. Prince y Paris aprendieron a caminar y desde entonces no pararon en la casa. Era muy divertido ver a Michael correr detrás de ellos, preocupándose de que no se fueran a caer o que chocaran con algo. Ese par ponía literalmente nuestro mundo de cabeza con sus travesuras… pero para ser sinceros, a nosotros nos encantaba que lo hicieran… Con Michael estábamos seguros de que queríamos seguir agrandando la familia. Pero a veces no sale como lo planeaste o resulta ser más difícil de lo que pensaste…
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