Se quedó ahí esperando impaciente porque salieras rápido, se paseaba de un lado a otro hasta que decidió sentarse a los pies de la cama. Todo se encontraba en silencio, hasta que de repente tú celular comenzó a sonar, Michael lo escucho y pensó que era algo importarte, algo sobre el trabajo, así que se levantó y como si nada lo tomo, de la mesita de noche donde lo habías dejado. No tuvo que tocar ni apretar nada, puesto que el mensaje se proyectó solo en la pantalla: “Te pasare a buscar a las 9:15 pm aprox. Espérame afuera del estacionamiento…. PD: Gracias por esta segunda oportunidad. Mike: ¿Qué…? P-pero ¿Segunda oportunidad… y de qué? (Se cuestionaba así mismo. Y por un momento pensó lo peor) -Seguía con el celular en sus manos, y mientras releía el mensaje, sus ganas de discul

