Narra Roxanne El quiere seguir besándome, por su aroma, sudor y agitación, puedo deducir que también siente excitación, pero no sé cómo parar este momento tan rico, solo escucho que tocan la puerta y es lo único que me salva, es lo único que hace que pare, sino fuese por eso, seguiría. Me levanto de sus piernas, me arregló lo más rápido que puedo para que nadie pueda sospechar lo que aquí sucede, solo cruzo los dedos para que no sea George. Abro la puerta, es mi secretaria para informarme que tengo una reunión pautada, gracias al cielo no es ese idiota, pero agradezco a mi secretaria que interrumpiera, porque yo no tenía las fuerzas de hacerlo. Cierro la puerta y lo miro, solo nos podemos reír de nuestras locuras. -¿Y bien, que sucede? Aquí estoy todo para ti mi reina- no dejo de m

