El día había transcurrido de lo más normal para todos, y para la triste sorpresa de Emma, el señor Dereck en ningún momento llegó, la desilusión fue grande, pero se prometía a si misma que quizá el señor había tenido algún inconveniente; el día fue pasando hasta que terminaron de cenar, Esmeralda estaba ansiosa por hablar con el señor Ethan, tenía tantas cosas que explicarle y al mismo tiempo que hablarle, al llegar a la biblioteca, todo se miraba solo, aunque el lugar se veía calido a la luz de las velas, vino silenciosamente, hasta que escucho la voz del Señor Ethan - Esmeralda... te estaba esperando - ella camino más rápidamente hacia él y le abrazo, el inhaló el aroma de su perfume natural, deleitándose con el calor que emanaba su cuerpo - Señor... lo extrañe demasiado, aunque...

