Veo al reloj hermoso el cual cuelga en la pared y son las nueve de la mañana, por lo que apresuró mis pasos y me arreglo después solo tomo mi bolso y salgo hacia la salida del hotel justo ahí me encuentro a Hernán quien espera recargado en una de las paredes. En cuanto él me ve se reincorpora y solo camina hacia mi para luego sonreir mientras lo hace. —Hola, buenos días señorita desconocida—me ofrece su brazo. —Buenos días—tomo su brazo y camino junto con él hacia cualquier restaurante en donde no me encuentre con Axel. Llegamos a uno y debo decir que es muy bonito. A decir verdad todos los restaurantes aquí son muy lindos pero este en efecto es el más hermoso. Sus colores pasteles, sus mesas elegantes y esas cortinas con esas diminutas luces lo hace ver tan irreal. En fin dejo se v

