Está bien, creo que hacer enojar a mi abuelita ahora no es lo correcto, además de que yo también quiero hacer esto y ahora que mi abuelita está mejor que ayer y que si o si debo hacerme esa inseminación lo haré.
Sonrío en forma de hacerle saber a mi abue que me doy por vencida, camino hacia ella la tomo de la frente y le doy un beso.
—Tú ganas Tita—me aparto de ella y acaricio su cabello con canas.
—Te la encargo Amelia, siento mucho haberte interrumpido de tus labores —menciona Tita algo apenada.
—Vamos Elsa tú siempre me acompañaste en esos momentos cuando no podía pasar esos exámenes extraordinarios, recuerdo que duraste casi un mes enseñándome matematicas y mira gracias a eso ahora soy una empresaria, gracias a Dios y a ti amiga, así que no seas modesta—le sonríe—Vamos Mayte—me hace una seña.
Suspiro, tomo mi bolso y camino hacia afuera, subo al coche de la señora Amelia y ella hace lo mismo.
—Hoy no trajo a sus guardaespaldas—menciono mientras volteo hacia atrás.
—No, hoy solo venimos Daniel, tú y yo—saca su celular el cual está sonando y ve la pantalla de él.
Veo que tiene varias llamadas de su nieto Axel solo espero que no se meta en problemas por mi culpa.
—Es su nieto, ¿Por qué no contesta? —espero su respuesta.
—Él ahora no me tiene muy contenta, pero pensemos en otra cosa mejor por ejemplo ¿Cómo le vas a poner a ese hermoso bebé? Porque claro que quedarás embarazada estoy segura de eso.
—Bueno aún no he pensado en eso—sonrío nerviosa.
—¿Y qué quieres que sea? —pregunta entusiasmada.
—Niña pero si Dios quiere darme un niño está bien, mientras venga sano todo está perfecto—sigo sonriendo.
—Eres muy buena chica Mayte, espero que algún día el amor llegue a ti—me ve mientras asiente con la cabeza.
—Ojala—frunzo los labios.
Minutos más tarde llegamos a la clínica por lo que enseguida me pongo nerviosa.
—Tranquila todo va salir bien—menciona la señora Amelia quien toma mi mano y me encamina hacia adentro.
Llego a recepción y después me mandan a esperar a mi ginecóloga quien aún no llega.
Horas después por fin me pasan con ella.
—¿Lista Mayte? —pone sus guantes.
Veo eso y trago saliva, mis piernas están tan abiertas que solo me siento muy nerviosa.
—Sí—vuelvo a tragar saliva.
—Ok empecemos —menciona mientras se acerca a mí.
Minutos más tarde, el procedimiento ha sido algo batalloso debido a que era virgen aunque técnicamente lo sigo siendo, como sea tardo más de lo esperado.
—Muy bien Mayte ahora vamos a tu habitación ahí esperaras por una hora después puedes irte—cierra mis piernas.
Ahora si puedo bajarlas menos mal suspiro en cuanto hago eso.
Que incomodo pero sé que valdrá la pena.
Me llevan a la habitación en la cual se encuentra la señora Amelia quien me recibe con una sonrisa.
—Listo hermosa—se acerca a mí y se pone a mi lado.
—Listo señora—correspondo a su sonrisa.
De pronto el celular de la señora Amelia suena de nuevo, por lo que me intriga un poco aunque sé quién es.
Creo que ahora sí se enojo con su nieto.
Ella ve el celular y después lo guarda en su bolso mientras niega con la cabeza.
—¿Pasa algo señora? —pregunto un poco apenada.
—Es Axel—contesta despreocupada.
—Ah, ¿Y por qué no lo atiende? Si es por mí puede irse yo me voy sola en taxi, de verdad no se preocupe—digo con amabilidad.
—Tú eres la que no debes preocuparte, mira Axel me hizo enfadar por eso no le contesto, mira lo que sucede es que aún sigue con esa tipa cuando me dijo que ya no estaban juntos pero hoy vi en la cámara de seguridad como ellos dos, ay ni quiero imaginarlo de nuevo, como sea estoy enfadada con él y no tomare sus llamadas ¿De acuerdo? —alza sus cejas.
—Sí señora—me recuesto mejor y cierro mis ojos.
Una hora más tarde siento como me mueven, rayos me quede dormida.
—Mayte ya te puedes ir—menciona mi ginecóloga.
—Gracias Renata, gracias por ayudarme—la miro con agradecimiento.
—Gracias a ti Mayte, me confiaste a tu bebé ahora solo esperemos —toma mis manos y me sonríe—Ahora ve y descansa por hoy y mañana vuelves a tu rutina diaria.
—Gracias —me levanto y solo voy a vestirme.
Salgo como si nada y ahora sí nos vamos a casa.
Minutos más tarde veo a mis alrededores y veo como el señor Daniel es decir el chófer de la señora Amelia se desvía hacia otra ruta.
—Señora Amelia creo que su chófer se equivoco mi casa queda a la derecha—digo apenada.
—Iremos a mi casa, ahí estarás por el día de hoy, le prometí a mi amiga Elsa que te cuidaría como mi nieta y es lo que hago—menciona con tanta tranquilidad.
—Pero yo estoy bien solo me insemine estoy perfecta no tiene que cuidarme—frunzo el ceño.
—Elsa me dijo que quería que todo saliera a la perfección, me dijo que no quería que te estresaras con su salud aunque sea por un día, por eso me pidió que te diera asilo en mi casa y es lo que voy hacer por ti y como amiga de tu abuela y como tu jefa te ordeno que dejes que te lleve a mi casa al menos por hoy, ya mañana te vas con tu abuela y listo ¿Qué dices? —cruza los brazos mientras espera mi respuesta.
Y acaso ellas dos me están dejando alguna otra opción en fin solo es un día.
—Está bien señora Amelia—me doy por vencida y solo veo como ese coche va avanzando en medio de ese camino rodeado de bellos árboles.
Tiempo más tarde, veo como nos paramos en esa casa hermosa, la cual es enorme con un hermoso jardín.
—Hemos llegado vamos Mayte—dice la señora Amelia para luego bajar.
Dejo de ver esos hermosos tulipanes y solo me bajo del vehículo.
La señora Amelia camina conmigo hacia adentro cuando de pronto ella se detiene y solo suspira, mientras sigue viendo hacia enfrente con enojo.
Veo eso y ella está viendo a su nieto el cual está con una chica y esa chica es una empleada domestica.
La señora Amelia me da su bolso para luego seguir caminando, me quedo parada viendo eso. Ella llega hacia ellos y jala hacia atrás a su nieto quien besaba a esa chica.
—¿Qué es esto Axel? ¿De nuevo estás haciendo esto? —dice enojada.
—Abuela no hago nada malo, yo la amo—dice con desesperación.
—Tú la amas pero la pregunta es ¿Ella a ti te ama por ti mismo? —pregunta.
—Claro que si —suena seguro de sí mismo.
—Señora claro que lo amo—menciona esa chica.
—Tú cállate Sofía de verdad crees que me trago tu cuento, si Axel te perdono el haberle puesto el cuerno con su amigo yo no, yo no te lo perdono, que casualidad que volviste cuando ese tipo te dejo sola en ese aeropuerto—le reclama.
Wow tengo años trabajando para la señora Amelia pero sinceramente siempre me dedicado asuntos de la empresa y no de su vida personal, sabía que el joven Axel estaba enamorado y que su relación con esa chica le molestaba a la señora pero no sabía el porqué.
—Abuela ella te explico que lo dejó porque se arrepintió y me prefirió a mí—interfiere Axel.
—Claro te prefirió por el dinero que supo que recibirías de herencia a los treinta años ah y también porque ese tipo se consiguió a una tipa con dinero y la desprecio dejándola ahí votada y claro como el único estúpido que la recibiría de nuevo eres tú por eso es que volvió.
—No señora claro que no—esa chica suena indignada.
—Cállate Sofía porque si no te he despedido es porque este tonto siempre me amenaza con que se irá y créeme que no voy a dejar que te lo lleves y tú Axel cuida bien lo que haces porque si no te acuerdas, te lo voy a recordar, en la clausula de ese documento dice muy claro que solo se te dará la herencia siempre y cuando no haya escándalos de por medio, si te vas con esta te juro que hago tremendo escándalo para que no lo hagas prefiero verte pobre que destruido por esta mujer, no te vas a ir hasta que sepa que estas protegido de esta mujer y de eso me encargo yo —lo mira por un momento—No sé pero algo se podrá hacer para evitar que esos bienes se te den ahora mismo, vamos a ver si te quiere como dice te pondré a prueba Sofía créeme que te pondré, mi nieto no recibirá nada antes de que yo este segura de que eres la indicada para él—dice con coraje para luego mirarme y hacerme una seña de que la siga.
Frunzo el ceño y solo sigo caminando hacia ella, paso por un lado de ellos los cuales me observan a detalle.
Apresuro mis pasos y solo entro a la casa, veo como la señora se deja caer en uno de los sofás por lo que enseguida llegan las demás empleadas y le dan agua mientras ponen sus pies en la mesa de centro.
—¿Pasa algo? —pregunto mientras le hecho un poco de aire con mi carpeta.
—Se me pasara —dice con poco aliento.
Ella se reincorpora para tomar agua y una pastilla, de verdad que no había visto a mi jefa en este estado.
—Perdona Mayte—dice normalizando su voz—No debías estresarte—suspira un poco.
—No se preocupe señora yo estoy bien, aunque si quiere hablar yo la escucho, usted se ve muy preocupada y eso me preocupa más —la tomo de las manos.
—Ok—palmea mis manos—Antes que nada no estoy en contra de las diferencias en clases sociales al contrario me parece estúpido prohibir que mi nieto se case por eso, lo que me molesta es que esa tipa lo engaño con su mejor amigo, además de que le saco dinero y casi se iba lo demás ya lo oíste—dice preocupada—Él está tan encaprichado con ella que no puedo despedirla así como así, él está a punto de recibir la herencia de su abuelo por lo que si permito que la reciba ahora así como así esa mujer lo hará a su manera y solo arruinara su vida, no puedo permitirlo —frunce el ceño mientras llora —Solo quiero lo mejor para mi nieto, quiero que encuentre una mujer hermosa, humilde, buena que lo ame por lo que es y no arpía como esa tipa—traga saliva —Por favor Mayte habla con el abogado de la familia sácame una cita con él para mañana mismo—deja de llorar.
—¿Quiere que la haga ahora mismo? —pregunto mientras saco mi celular y la agenda.
—No querida eso es mañana, por ahora ve a descansar las chicas te llevaran a tu habitación y siéntete como en casa si quieres algo solo pídelo ellas te atenderán—limpia sus lágrimas.
Me levanto y la miro un poco preocupada, me inclino y la abrazo ella es como mi segunda abuelita así que…
—Todo va estar bien —me separo de ella.
—Gracias Mayte ahora ve a descansar—me sonríe.
Las chicas me ven y después me piden que las siga, justo en las escaleras veo como esa chica de ojos claros y cabello obscuro viene bajando esa es la hermana de Axel, la cual me sonríe en cuanto me mira para luego seguir bajando e ir con su abuela a quien llama con dulzura.
—Por aquí señorita—menciona una de las chicas que me llevan hacia esa habitación la cual abre enseguida.
Veo hacia adentro y wow es hermosa…camino y en medio está una cama enorme y huele riquísimo.
Hay un hermoso ventanal y con un pequeño jardín en él, esto es maravilloso.
—Cualquier cosa puede avisarnos, con permiso—mencionan para luego cerrar la puerta.
Dejo mi bolso y solo me tiro a esa enorme cama la cual su colchón es demasiado suave ya que en cuanto recuesto mi espalda siente esa comodidad aunque mi colchón viejo es increíble.
Todo huele a vainilla y eso me relaja mucho si había venido aquí pero jamás a dormir.
Horas más tarde despierto ya que me dio un poco de hambre, rayos no había comido durante el día y ya es tarde, veo a mi reloj y son las ocho de la tarde.
Mi cabeza duele un poco y no voy a molestar a nadie yo misma iré a buscar algo de comer a la cocina pero antes me baño.
Me meto al baño y es igual de grande y hermoso.
Veo una tina sinceramente a estas alturas de la vida no me he bañado en ninguna.
Lo haré claro que lo haré, lleno esa tina y le hecho jabón después solo me meto a darme ese baño, tardo por lo menos una hora metida ahí después solo salgo, tomo una bata y busco alguna pijama por ahí y sí hay una color celeste la cual es de seda pero una seda tan suave que de seguro es muy cómoda.
Después solo saco mi cepillo del bolso y me cepillo hasta terminar, creo que es hora de ir a buscar algo.
Bajo con cuidado las escaleras y no hay nadie, hasta las empleadas han desaparecido, veo mi celular y son las nueve y media es tarde ¿A qué hora se hizo tan tarde?
En fin solo sigo bajando hasta llegar a la cocina, donde tampoco hay nadie, bueno la señora me dijo que me sintiera como en casa eso haré.
Voy al refrí y veo algo hermoso. Todo está lleno hasta postre hay aunque prefiero un poco de yogurth.
Por lo que lo saco, tomo un pequeño traste de vidrio y sirvo un poco, después tomo una cuchara y empiezo a comer de ese yogurth el cual sabe delicioso, aunque le falta un poco de fruta, abro nuevamente ese refrigerador, busco manzanas y fresas las cuales saco, lavo y pico.
Ya listo solo las agrego, tomo la cuchara y lo mezclo, huele delicioso, tomo un poco y lo meto a mi boca, esto sabe realmente delicioso.
Cierro mis ojos para experimentar el sabor y eso es algo que siempre hecho, sentir los sabores y texturas.
—Sofía ¿Podrías hacerme algo amor? —esa es la voz del joven Axel.
Abro los ojos y él ya está enfrente de mí. Él me ve desconcertado para luego ver como traigo en mi mano esa cuchara y ese yogurth los cuales apenada escondo detrás de mí.
Él solo suspira y niega con la cabeza.
—Así que mi abuela piensa convertir esta mansión en casa de beneficiencia—sonríe de lado—No lo puedo creer—sigue sonriendo en forma de burla.
Quito mi cara de apenada y solo lo veo molesta ¿Qué rayos acaba de decir? No cabe duda de que es un idiota aunque como sea es su casa, ah rayos no debí bajar.