—Mucho gusto Mayte —me sonríe. Wow, es aún más guapo cuando sonríe ¿Qué rayos estoy diciendo? Aclaro mi garganta y solo sonrío apenada. —Si te incomoda mi presencia puedo irme —menciona algo desconcertado mientras apunta hacia otro lugar. —No, no como cree, solo es que… estaba pensando en otra cosa, puede quedarse si quiere yo ya me iba—digo nerviosa. —Claro piensas que soy delincuente, lo sé mi cara no me ayuda hasta yo me espanto cuando me veo al despertar—se ríe de si mismo. —No claro que no parece delincuente—de pronto me hace sonreír. —Bueno al menos sirvo para hacerte sacar esa hermosa sonrisa que usted tiene señorita—él es demasiado amable. —Gracias—digo apenada—Y no, no me molesta su presencia al contrario pensé que le molestaría la mía—sigo sonriendo. —No pero cómo se atre

