Capítulo 17 Su aliento cálido y tranquilo golpea mis labios, mientras duerme amarrado a mi cuerpo. Ha sido incapaz de soltarse de mi agarre, como si tratara de evitar que salga huyendo en medio de la noche o antes de que amanezca. Acerco mis labios a los suyos y coloco un tierno beso que hace palpitar desbocadamente mi enamorado corazón.Sus ojos se abren al contacto y su sonrisa pícara se extiende a lo ancho de su hermoso rostro. —Hola dulzura. En un rápido movimiento me coloca debajo de su cuerpo, mientras me rindo bajo el hechizo de un delicioso beso. —Hola cariño. Respondo, al tiempo que me dejo besar y disfruto del rose de nuestros cuerpo, que en instantes claman por un nuevo encuentro. —No sabes lo maravilloso que es tenerte conmigo, en mi casa, a mi lado. Como siempre debió se

