Alexis. Despierto cuando escucho la ducha, me levanto y miro su lado de la cama, aunque quiera dormir más no puedo, tengo el sueño ligero, cualquier cosa me hace levantar. Me siento un poco mejor, dormí tarde pero dormí, me molesta dejarme afectara así por él. Soy una tonta me digo, sale del baño vestido a medias. —Buenos días. —¿Sabes que estoy despierta?—digo. —Sí, estás mirándome como lunática. —¿De mejor humor hoy? —¿Estaba del mal humor? —Si ayer. Ríe. —No, no estaba de mal humor, solo cansado. —Fuiste grosero conmigo. —¿Solo porque no me comí tu comida? ¿Qué quieres que despida a la chef? —Olvídalo, solo quería tener una atención contigo. —No tienes que tener atenciones conmigo en privado. Suspiro frustrada. —¡Solo olvídalo!–digo. —¿Es porque tuvimos sexo?, ¿Querías a

