Capítulo 5EL baile que se celebró en casa de Lady Melchester fue más fantástico y extravagante que ninguna de las fiestas a las que Dorita había asistido desde su llegada a Londres. Sin embargo, la Condesa había protestado cuando Dorita y Beryl expresaron su deseo de asistir. –No puedo soportar a esa Melchester. Es una mujer fácil y sus amoríos son escandalosos. No me explico por qué accediste ante su insistencia y aceptaste su invitación. –Sus fiestas son muy buenas, Mamá, y además todos mis amigos estarán allí. –Lo único bueno acerca de ella es su dinero, pero por supuesto, a tus amigos, eso es lo único que les importa– Beryl rió de buena gana. –Porque es lo que les hace falta. Suspiró satisfecha y añadió: –Pero es reconfortante saber que nadie puede decir eso de Gallen. –Por sup

