+CLARA+ ¡Estoy aquí! El apartamento de Sandra estaba iluminado solo por la luz tenue de la lámpara de la sala, lo que acentuaba la atmósfera tensa y opresiva. Sandra se sentó en el sofá con una postura que reflejaba su control absoluto sobre la situación. Yo, en cambio, estaba temblando, tratando de mantener la calma mientras la desesperación me invadía. Sandra es una diabla, pero Andrew es peor que ella. ¡No quiero despedirme tan pronto del club! —¿Entonces, cuál es el plan? —pregunté con voz temblorosa, sabiendo que las decisiones de Sandra nunca eran simples. Sandra me observó con una mirada calculadora, como si estuviera midiendo cada palabra que iba a decir. Se levantó y comenzó a caminar por la sala, como si el movimiento le ayudara a ordenar sus pensamientos. —Nuestro objetivo

