—¿Qué? Sus ojos se entornaron. ¿Está hablando en serio? Mis ojos salen de órbita al ver que él viene hacia mí. ¿Qué está planeando? —¿Por qué continuar con una relación tóxica? Lo siento, pero estoy seguro de que tú no lo amas. —¿Por qué piensas eso? —me cruzo de brazos—, quiero que me digas que es lo que planeas, ¿por qué esto? —Deja que lo reformule —dio un paso tranquilizador hacia mí—. Quiero que te des cuenta de una vez por todas, que hay otra persona que te valoraría y muchas cosas de las que careces. No hubo tiempo de procesar eso. Un momento estaba mirándolo con incredulidad. Trago grueso, justo cuando siento su mano en mi cintura, en un movimiento audaz hace que quede cerca de su escritorio. Su calor y su fortaleza me arrollaron cuando me agarró por la nuca con una mano

