La noche cayó y con ella la llegada de los brujos, esta vez no parecían ocultar sus movimientos. Todos los que podían pelear se encontraban fuera de la mansión, Dylan había colocado un hechizo en la mansión para que no fuera dañada ni que los de adentro les sucediera algo. - Veo que el pequeño omega supo acerca de nosotros, tus poderes están creciendo – dijo uno divertido sin apartar la mirada de Dylan Dylan gruño sacando sus garras de manera lenta haciendo sus ojos brillar escuchando un jadeo de todos los presentes pero realmente no le importo solo quería acabar con esa amenaza para estar tranquilo con su manada. - Veo que no tienes nada de lo que hablar Todos se lanzaron al ataque, gruñidos y gritos se escuchaban por todo el bosque, la magia de los brujos iluminaba el

