ALAS ROTAS By Annita Molina
Capítulo 2
El sabor del jugo en mi boca me gusta, morder y sentir su carne tan suave en mis labios. Me gustan los duraznos y más porque puedo comer los que quiera, si son mis favoritos, lástima que mi vestido no tenga bolsas grandes, si no le llevaría unos a Lena. Veo que el maestro de música me mira mucho, rápido me limpio la boca con la manga del uniforme del orfanato.
-Hoy te ves mas bonita. Me encanta tu cabello.
Le regalo una sonrisa al maestro. Me gusta cuando me dice esas cosas bonitas, no como los demás adultos del lugar quien siempre me pegan o gritan. Él me regala dulces, me sienta en sus piernas y me acaricia la cabeza. Me da besos que me hacen cosquillas, pero más me gusta que entre él y yo tenemos secretos. Me siento muy importante.
“Nuestros secretos son para niñas grandes y tú lo eres”
Me lleva a su cuarto donde me cuida, me da de comer, me deja dormir en su cuarto, es bueno conmigo.
-Ven cariño ya casi te tienes que ir dame un abrazo.
Me acerco hasta el pero antes tomo 2 duraznos y los levanto.
-Puedo llevar a Lena.
-Claro espero pronto vengas con ella, también quiero regalarle dulces.
-Si.
Me acerco hasta él y me da un abrazo, siento raro cuando toca mi cuerpo, en algunos lugares hasta hace cosquillas, pero como es bueno conmigo, no le digo. Me despido del maestro y corro hasta el patio se que Lena está ahí jugando, esperándome, pero corro tan rápido que no me fijo y tropiezo y de mi mano cae los duraznos. Al caer me hago daño tanto asi que grito y…
Siento mi cabeza doler, trato de ver a mi alrededor y veo que estoy sobre una alfombra, creo que me he caído de la cama. Rápidamente me levanto y me trato de orientar. Las luces fuera de la habitación me indican que es de noche y que ni estoy en mi casa, ni en el horrible lugar de mis pesadillas. Me siento en la cama tratando de tranquilizarme, veo que tengo fuertemente sujetada mi bella colt 380, regalo de mí mentor, asi que la dejo sobre la mesa de noche mientras regulo mi respiración.
Malditos sueños que rompen mi concentración, malditas pesadillas que aún me hacen vulnerable.
Pasan unos minutos y me siento mejor. Me levanto y la gran ventana del hotel de California me ofrece una gran vista bastante agradable. Sin pensarlo mucho tomo mi celular, quiero marcarle a la única persona que me ayudara con mis malos sueños, pero hace años prometí no buscarla. Asi que mejor marco a Fiorela. Mi ama de llaves y una buena parlanchina.
Veo la hora y sé que ella estará desayunando. Espero solo 2 timbres y una cálida voz me contesta.
-Residencia Tsubasa.
-Eso me gusta que seas tan formal en mi ausencia.
Fiorela suelta una carcajada.
-Mi niña que bueno escuchar tu voz, espero estés comiendo bien…
La dejo desahogarse, eso siempre sucede cuando salgo de viaje “de negocios”
-Por cierto, mi niña ¿No es muy de madrugada donde estas?
-Vengo saliendo de una cena.- No me gusta mentir, pero ya me acostumbre-asi que solo me cambiare y me iré a dormir. Asi que no te preocupes.
-Lo que deberías es conseguirte un hombre muy caliente. Ya sabes es un hombre de esos como los libros que te presto. Hace dos días termine uno donde el protagonista…
Casi quiero reír, Fiorela es una aficionada de los libros rosas o eróticos. Cada mes llegaban las novedades literarias que pedía. Siempre dejaba un para para que yo las lea, pero no tengo mucho tiempo de hacerlo. Además, no me creía mucho eso de los hombres de esas historias. Hombres calientes, buen físico y unos amantes insaciables. Yo de primera mano sé que hay hombres asi, en mi trabajo encuentro varios. Físico de concurso, guapos que roban suspiros, en cuanto como amantes...
Esos amantes candentes e insaciables era una locura, solo existen en los libros o tengo tan mala suerte que no los he visto.
Los pocos con los que me atrevía a coger. Muy cariñosos, conquistadores, que no le envidian nada a algún galán de cine, pero a la hora de tocarme o según ellos a prepararme, eran unos brutos, al principio hasta me sangraban cuando metían sus dedos en mi v****a, cuando querían hacerlo analmente solo creían que por ponerle un escupitajo ya estaba uno preparada. Y cuando me conseguían penetrar bombeaban como locos y a los 2 minutos ya se habían corrido.
Mi orgasmo olvidado en algún rincón de la cama.
Así que no, ese tipo de hombres no existen. Tampoco es que yo en cada ciudad o lugar que fuera los buscara, puedo pasar 1 año sin sexo, aunque mi consolador y una muy buena almohada eran un buen acompañante de cama.
-Lo pensare Fiorela. Por el momento estoy con las negociaciones de una buen embarque, pero en cuanto pueda buscare un buen revolcón. Quien sabe igual me encuentro con un actor famoso.
-Tu no necesitas un buen revolcón, cariño lo que necesitas es alguien que te cuide. No me gusta que estés sola, yo a tu edad…
Ay no de nuevo. Si algo tiene esta mujer es que es una casamentera de lo peor. Piensa que a mis veintiséis años ya es justo que me case y forme mi familia. Nada más lejos de lo que busco y quiero. La dejo con su cháchara, que hace que mis pesadillas se alejen. Veo el reloj del despertador del hotel y veo que son la 1am aun una buena hora para salir y tomar un trago.
-Bueno Fiorela tengo que descansa. Prometo llamar mañana.
-Eso espero. No se te olvide cuidarte y… lo olvidaba vino el contador Pérez y me dijo que ya estaban hechos los depósitos regulares. Nunca entenderé a ese hombre con tantos tecnicismos.
-Gracias Fiorela. Cuídate y nos vemos en unos días.
Cuelgo y vuelvo a ver las vistas de la ciudad. No me gusta mucho viajar a estados unidos, me traen malos recuerdos, pero dinero es dinero. Aunque también tengo que recordarle a Pérez que no me gusta que deje recados a Fiorela sobre mis finanzas mucho menos sobre Lena.
Lena
Puedo casi imaginármela atendiendo a un puñado de niños, jugando con ellos, cuidándolos con mimo y amor. La última vez que supe de ella estaba en alguna zona de África.
Ella salvando vidas, yo acabando con ellas.
Cada 2 meses le deposito dinero suficiente para apoyar sus viajes, asi como patrocino la asociación donde ella trabaja para que sigan ayudando a los mas necesitados. Se por los mensajes de agradecimiento que envía a su “mecenas” que hacen una gran labor.
“Siempre a la distancia te cuidare”
Malditos pensamientos necesito distraerme. Además, puedo aprovechar para buscar a mi objetivo, aunque debo de hacer una nota mental: No aceptar trabajos de niñera.
Busco entre mis cosas mi conjunto favorito unos jeans ajustados negros, una playera negra sin mangas, unas sandalias con tacón alto y mi bolso donde cabe mi pistola, una derringer de 4 cañones. No es muy letal solo me ayuda a distraer o en este caso, espero no encontrarla. Mi identificación y dinero suficiente. Veo una caja de condones, que de seguro puso Fiorela, tomo un par. Espero tener suerte esta noche y encontrar un hombre como el de los libros de Fiorela, si no mi vibrador será mejor consuelo.
Tomo la tarjeta de mi habitación, mientras en el camino domo un poco mi cabello. Rojo como la sangre, c***o como el de los querubines y desordenado como el demonio. Normalmente usaría una peluca o utilizaría un color de fantasía, pero qué demonios hoy quiero dejarlo libre.
“Tu pelo es bonito”
Malditos sueños. Miro mi teléfono mientras espero el elevador y miro por decima vez el mensaje de Bruno mi contratista. No volver aceptar trabajos de niñera
Agosto 20 del 2015
Contrato por 15 millones de dólares. Encontrar a Aidan Williams.
30 años, 1.85, cuerpo atlético, ojos verdes, cabello rubio. Herencia irlandesa y francesa. Lic. En Economía y Administración de empresas. Hijo mayor. Durante su último año de escuela empezó con el consumo de drogas, se graduó y trabajo en la empresa familiar, pero su adicción lo llevo con las malas compañías. Establecido en los ángeles, donde empezó a pelear para ganar dinero. Se sospecha trabaja para el dueño de una de las discotecas mas populares. Le lleva la contabilidad mientras le proveen drogas y peleas clandestinas.
Sospecho que lo drogan para que no se vaya ya que según mis informantes y las investigaciones que he realizado los ingresos de su jefe han aumentado desde que él estaba en su “nomina” Hace dos días cuando me pude hacer con una de las drogas que él consume tienen un reactivo químico que hace que no puedas dejar de consumirla. Para mi fortuna el solo consume esa droga una mezcla de cocaína y éxtasis.
Afortunadamente se podrá rehabilitar en cuanto lo entregue a sus padres. Ellos son los que han pagado esa pequeña fortuna. La verdad no soy de estos casos, soy mas de rescatar, matar, pero no salvar a alguien que a la mejor no quiere ser salvado. He visto sus fotos y lo veo muy a gusto con su vida, aunque en mi experiencia no todo es lo que parece.
Asi que debo de llevármelo, entregarlo a sus padres y después será su problema. Es mi último trabajo de esos días y podre ir a Nueva York, tomar unas muy pequeñas vacaciones y después regresar a mi hogar en España.
Asi que para buscar a Dominic debo ir a Sunset Strip. En ese distrito se encuentran las discotecas y pubs muy populares y abiertos cada día de la semana en los Ángeles, el bar se encuentra ahí. Bajo hasta recepción y pido mi auto rentado, para poder entrar a ese lugar no podría llegar en taxi asi que mi Lamborghini blanco me espera. Tomo Hollywood BLVD y me dirijo a Vine St. Unos minutos después el ruido de Deluxe invade mis oídos, el valet parquin toma las llaves de mi auto y me dirijo hasta la entrada donde un portero al verme me abre la puerta, bajo el enojo de varios que llevan tiempo esperando.
Lo bueno de mi trabajo es dar los incentivos monetarios adecuados, asi no tener que esperar para obtener lo que deseo.
Lo que he investigado aun cuando Dominic tiene su buena reputación y ser quien es, muy rara vez se deja ver. Siempre estaba en una de las salas VIP donde como su nombre lo dice solo algunos pueden entrar ahí. Tampoco he tenido suerte en verlo donde pelea, ya que por algunas cuestiones políticas la policía había cercado ciertos lugares, solo esperaban que se enfriara las “pesquisas” y volverían a las peleas.
En cuanto entro al lugar empiezo a ver todo y a la vez nada. No sería la mejor si solo entrara y no observara el lugar. Además, que el hackeo a su sistema de seguridad me ayudó mucho, se la ubicación de cada mesa, silla, puertas, etc. Asi se dónde estoy, aunque la mesera me estaba llevando hasta una pequeña mesa en una zona para mujeres muy bien situada a un lado de la pista.
-Le deje la carta de bebidas.
-Gracias, pero si puedes tráeme una botella de Tequila…- Le digo mi marca favorita gracias a mi último viaje a México me hice aficionada a esa bebida.- Sin abrir por favor.
-En un momento.
Veo a la mesera alejarse, mientras sutilmente busco a mi objetivo. Hay demasiada gente en el lugar, la iluminación no es la mejor, pero se dónde buscar. Aunque he de admitir que pensé el lugar serio mas burdo, tiene su encanto. Un lugar elegante para gente de mierda.
Busco en todas las zonas, hasta la vip. Veo que Andrés Smith, jefe de Dominic, esta junto a sus hombres. Matones que se venden al mejor postor, aunque bastante leales a su jefe. Dominic no estaba con ellos algo raro ya es la hora que según me informaron está en el lugar. Un poco resignada creo que tendré que disfrutar la velada tomar unos buenos tragos y disfrutar el bailar hasta decir basta.
-Su tequila señorita.
La mesera con una floritura mas que exagerada me sirve mi trago mientras deja los complementos de mi bebida. Le doy quinientos dólares, que ella mira sorprendida.
-Un pequeño adelanto, si eres buena y mantienes llena mi copa.
-Claro señorita.
Ella se va feliz mientras disfruto mi bebida. Es algo fuerte, amaderado, calienta mi pecho y porque no, calienta mis piernas y mi sexo. Descubrí hace años que con unos buenos tragos me pongo muy caliente, hasta siento mi sexo latir, aunque aún no es el momento decido mejor bailar. Amo la música es algo que adoro. Cuando descanso en casa me gusta poner música a alto volumen y bailar, cantar, disfrutar. Ahora solo lo puedo hacer, para ver si puedo lograr atraer a mi presa. Tomo unos caballitos a pelo, sin refresco ni endulzantes y me dirijo a la pista de baile. Le lanzo una mirada a mi mesera.
“cuida mi botella”
Aun cuando ella la vigile siempre me inyecto contra cualquier droga que quisieran poner en ella para dañarme.
Una canción EDM se empieza a escuchar, me gusta esa música, no hay un protocolo para bailar solo dejas tu cuerpo fluir. Bailo, muevo mi cuerpo y lanzo miradas a ningún lado en concreto, pero atento a mi objetivo. Varios tipos se me acercan y los mando lejos, el único que me interesa está viéndome o eso espero, ya que hay mujeres más guapas que yo. Solo espero que mi plan funcione.
“Odia a las mujeres fáciles, siempre busca a las chicas tímidas o reacias a los halagos. Mas a las que visten coquetas, pero prácticas. Ama los tacones, pero no a las que no los pueden manejar”
Sip, nunca elijo mi vestuario al azar y menos cuando trabajo. Bailo 2 canciones seguidas y me dirijo a mi mesa, tomo 2 caballitos, mientras le hago una señal a mi mesera quiero algo frio, el calor ya me estaba afectando y me pongo de malas si eso sucede.
-Por favor dame una margarita a las rocas.
-En seguida señorita.
Tomo un trago a mi tequila y salgo de nuevo a la pista. Estoy bailando una canción de moda cuando siento en mis caderas unas manos rudas que me acercan a un pecho de acero.
“Que arrogancia”
Volteo, haciendo quien me tenía sujeta me suelte y ahí está Dominic O’Neill. Viste una camisa negra asi como pantalones del mismo tono, los 3 primeros botones desabrochados, mostrando su pecho musculoso. Una sonrisa en su rostro lo hace ver más guapo, pero no me gusta su arrogancia. Al ver a Dominic sé que las fotografías que me enviaron o son viejas o no le hacen justicia. Su cabello es muy rubio, con algunos mechones oscuros. Tiene la complexión de un boxeador ancho de hombros, sus labios son gruesos, para otras personas parecerían femeninos, pero en el son parte de su físico. La nariz un poco chueca, por tantas peleas que ha tenido.
En general un digno protagonista de las historias que lee mi ama de llaves.
-Lo siento señor, pero me gustaría estar sola, asi que si me disculpa.
-Se que estás sola, pero una belleza como tú no debería hacerlo. Vamos bonita un baile y me gustaría platicar contigo.
“Bueno Fiorela, ya tengo a el hombre caliente, veamos a donde llega esto”
-Bien solo si no me agradas, te retiras ¿Vale?
Mostrando su perfecta dentadura me regala una brillante sonrisa.
-Claro, pero creo que tú y yo iremos a un solo lugar y esa será mi cama.
Continuara…