Ese día había sido agotador para Calixta. Había comido una ensalada frugal, cuando tocaron el timbre. Ella frunció el ceño sorprendida, ¿quién le tocaría la puerta a esa hora? sus padres la hubieran llamado. Al abrir su puerta tal fue su sorpresa al encontrar a su amiga Chiara, una modelo de pasarela muy famosa en su Italia natal, pero de perfil un poco más bajo a nivel internacional. La decían la Bella Hadid italiana. Su familia era de Milán, su padre tenía un importante negocio de sastrería muy conocido y su hermana era una influencer y empresaria famosa, con su propia línea de indumentaria y accesorios. Chiara Ferrante fue la única persona que le dio una mano cuando llegó a Milán, donde ella vivía. La vio un día en un casting y le dió pena. Con la información del día después, no

