Mariela cuando despertó al día siguiente se sentía a un frustrada con todo lo sucedido, pero lamentablemente no podía hacer nada para evitar que Aurelio haga todo lo que él quiera. Como todos los días se levantó y se preparó para irse a trabajar, ella quería adelantar su trabajo lo más que ella pudiera el fin de semana era el cumpleaños número 5 de los gemelos y ese día se lo quería dedicar por completo a ellos, cuando estuvo lista abrió la puerta y frente a ella encontró en el suelo un enorme ramo de flores, ella lo tomo y leyó la nota que estaba en él. Soy un imbécil, espero que algún día puedas perdonarme. Ella estaba sorprendida al encontrar esto y solo pensó en ese instante que quizás esas flores la habían enviado Maximiliano, en señar de disculpa por lo sucedido anoche, pero ella

