Los siguientes meses pasaron rápido. Demasiado. Como si el tiempo hubiera decidido correr sin pedir permiso. Hyden, con el paso del tiempo, se concentró en McTecnology’s. Trabajó como nunca antes. Volvió a levantarse antes del amanecer. Volvió a quedarse hasta tarde. Volvió a ser el hombre frío, exigente y brillante que todos conocían. Poco a poco, la empresa empezó a recuperarse. No del todo, pero lo suficiente para recontratar personal y generar ingresos aceptables dentro del margen de alto nivel económico. Volvió a conseguir clientes. Consiguió nuevos contratos. Y, por primera vez en mucho tiempo, la gente dejó de hablar de él como el ex de Paula Walker, o al menos… casi, pues en varias entrevistas obviamente le fue abordado el tema, un tema que se limitó a evitar con sutileza, p

