Mattia —¡¿Qué hiciste qué?! —gritó Chiara. —Shhh guarda silencio —le pedí. —Estamos solos Mattia... —Evan podría venir en cualquier momento, no está en la empresa, estoy seguro que la está buscando o está aclarando sus dudas —Chiara me observa con sus ojos entrecerrados, me da miedo lo que esté pensando. —No entiendo nada, sabía que creías en la inocencia de esa mujer, hasta yo le di el beneficio de la duda pero no entiendo por qué la estás ocultando —reclama. —No la estoy ocultando, solo está lejos de Evan. Ella puede salir de esa casa cuando quiera pero no quiere que Evan la vea —le informe. —¿Por qué la ayudaste? ¿Por qué la llevaste a nuestra casa? ¿Aca tu...? —¡Por Dios, Chiara! ¿Cómo puedes dudar de mí? —ella cruzó los brazos sobre su pecho y me observó molesta. —Bueno

