Ha pasado un mes desde la última vez que ví a Pierre, no puedo negar que me siento decepcionada porque si lo estoy, pero esa es su decisión y la mía ya está tomada. Hoy es el día libre de Lucia por lo que mi suegro me ha permitido ir a visitarla al pueblo. Esto resulta irónico creo que nunca voy a ser libre, antes mi dueño era mi padre, después mi esposo y ahora mi suegro. El invierno está apunto de llegar por lo que el frío ya va siendo más que notable. Dispongo de unas horas antes de que mi suegro regrese a por mi, mientras yo estoy aquí el está en casa de su hijo, o eso es al menos lo que me ha dicho y visto lo visto no tengo porque desconfiar. Lucia llega puntual a nuestra cita, pero me resulta más formal de lo que acostumbra. — Somos amigas, no soy tu señora en estos momentos rec

