Owen: señorita su cena está servida ( se acerca a la puerta intentando escuchar algún sonido)
- ( Diana abre la puerta y se encuentra con su rostro) gracias ( le dice susurrando en su oído)
- disculpe ( apenado) solo quería saber si ya se había quedado dormida
- ¿ya cenaste? ( Lo invita a sentarse a su lado)
- gracias
( Las miradas e invitaciones a probar de los platillos no faltaban)
-¿ por qué trabajas para él?
- no sé cuánto puedo contarle, yo...
- cierto, mejor olvídalo ( le ayuda a recoger los platos mientras en un segundo desaparece con la charola y al otro vuelve a aparecer) ¿Qué sientes en el cuerpo cuando lo haces?
- nunca había pensado en que debo sentir, solo lo hago por costumbre
- ¿qué tan lejos puedes teletransportarte ?
- muy lejos, al otro lado del mundo si queremos, pero no tenemos permitido hacerlo
- ¿Por...? ( Ve la cara de angustia al pensar si puede o no decirlo ) ¿Te gusta leer?
( Con preguntas sencillas la plática se hacía amena, era tan interesante que pasaba de un tema a otro totalmente diferente. Owen iba por su libro favorito, lo empezaba a leer para ella y poco tiempo después siente su cabeza en su hombro)
Sebastián: es hora de irte, yo me quedaré
- señor ( volteando a ver a Diana) creo que debería tratarla mejor
- no pedí un consejo o una sugerencia, dije que es hora de irte ( solo ve a Owen poner su cabeza sobre un cojín, hace una reverencia y se va)
- (despierta) Me iré a dormir a la habitación ( Se sienta y se estira un poco)
- no llevas ni diez minutos dormida, si no puedes dormir aún cuando estoy frente a tí, menos si vas a la habitación ( cierra el libro y se para)
- está bien, lo resolveré ( entra a la habitación pero él la sigue y cierra la puerta) me iba a cambiar
- puedes hacerlo, nada te lo impide
- no tengo ganas de pelear ( se empieza a cambiar incluso con el viéndola, termina y se va a la cama) ¿piensas quedarte parado ?
- tienes buen cuerpo ( se acomoda del otro lado) ¿qué hacías antes de llegar aquí?
( La plática era tranquila, Diana ahora era la interrogada pero no parecía molesta, pero el sueño la vencía y Sebastián ya no obtenía respuesta. Él se acercaba para ver su rostro y se daba cuenta que incluso el pequeño lunar de su mejilla seguía ahí, mientras que el sueño también llegaba a él)
- no pensé que roncaras de esa forma ( Sebastián apenas abría los ojos y se encontraba con el rostro de Diana)
- tu también roncas y muy fuerte ( se da la vuelta para ver el celular)
- ya está el desayuno en la sala ( Sebastián voltea pero solo ve su espalda cruzar la puerta)
( Ambos desayunan sin decir nada y proceden a leer cada quien su libro)
Patrick: pensé que la habitación se convertiría en campo de guerra
- bueno mientras no se empiece no tiene porqué ( Sebastián ve como sonríe ante la presencia de Patrick y le molesta, porque le recuerda a los viejos tiempos)
Patrick: me temo que tendrás que ser tolerante una noche más
Sebastián: ¿¡qué!?
- tenemos que asegurar la zona como lo pediste y te recuerdo que dos de los mejores se han ido
- Max y Artur ... ( Lo mira con desánimo)
- no te preocupes, es protocolo solamente; has estado aquí y no te has divertido
- bueno ya ocasione problemas y no quiero más
( Patrick se queda a comer con ellos, sin embargo el tiempo pasaba muy lento para la Diana que conocemos, mientras se quedó sola hizo de todo, organizo su maleta, su libreta, se aseo y se puso cómoda para seguir leyendo)
- ¿a dónde vas? ( Le dice Diana desde el balcón al verlo pasar )
- a divertirme un poco ( Diana bajaba rápido las escaleras)
- ¿puedo ir ?
- no, al lugar a donde voy...
- solo me cambio, lo hago rápido ( se da media vuelta y apenas pisa un escalón y ya está vestida. Sebastián uso su magia y le coloco un vestido rojo oscuro, con mangas y a la altura de la mitad de sus piernas, entallado por supuesto, unas zapatillas rojas con diseño en blanco) se te olvidó algo ( voltea a verlo y de repente siente aretes en sus oídos) no le refería a eso sí lo a ésto ( le señalaba su cabello y en un segundo solo lo alistaba así suelto)
-¡ lista! ( Le extiende el brazo y salen por la puerta secreta, pero apenas Diana pisa la calle y recuerda su dolor del tobillo con volverse lo a doblar ) creo que mejor los cambiamos ( y entonces aparecen unos botines rojos y ella camina más segura)
- y ¿a dónde vamos?
- espero te guste la ópera
- no me gusta pero tampoco me disgusta, la verdad nunca he ido a un concierto de ópera
- has visto películas del siglo...
- no me digas que seré solo un florero ( suspira)
- espero que no, y te guste el ambiente
( Caminan por la calle hasta llegar a una cantina, Diana voltea a verlo pensando que se quería burlar del atuendo que le puso, no dijo nada y camino con él a través de la cantina y pasaron a un cuarto que parecía un casino, todos los de ahí se veían extravagantes y lujosos con todo el glamour)
Roshel: hoy vienes acompañado ( saluda a Diana con un beso en su mano)
- así es, estaba muy aburrido
- hay asuntos pendientes, me temo que tendrás que dejarla sola por un rato ( Sebastián la mira y ella inspecciona el lugar con la mirada)
- espero no tardar más de cinco minutos
- está bien, solo... ( Le estira la mano) quiero jugar en las tragaperras ( Sebastián sonríe levemente y le pide a alguien de los meseros atender a Diana)
- por aquí por favor ( Diana lo sigue, pero voltea a ver dónde está Sebastián y se da cuenta que hay una habitación del otro lado) aquí tiene, si necesita más solo avíseme
- ¿por qué todos me miran?
- es hermosa señorita, es obvio que la observen
- mis vestimentas no son exhuberantes ni tan lujosas
- aún más por ese motivo la miran, es hermosa aún con simplicidad
-¿ me tengo que cuidar de alguien?
- diría que de todos, pero no sé preocupe no se le acercarán
( Diana empieza a jugar, le gustaba tanto determinar el algoritmo de la máquina así como sus trucos de la misma, ya habían pasado cinco minutos pero Sebastián no llegaba, había más personas en el lugar y se empezaba a sentir incómoda, se dedicó a jugar pero ya había ganado dos veces el bonus que no tenía espacio para poner las monedas, decide pararse para pedir una bolsa cuando choca con una mujer)
- ¡ay! Demonios ( voltea a ver a Diana de arriba a abajo) ¿quien eres tú?
- eso no te importa ( Diana camina y el mesero ve que las monedas se empiezan a caer) disculpa...
- yo las recogeré señorita ( se apresura con un balde hacia donde está la máquina y Diana va tras de su paso pero la mujer la detiene)
- eres nueva aquí y te daré otra oportunidad, ¿quien eres?
- no necesito de tu bondad y no me gusta repetir las cosas, pero como eres nueva, que te importa
( Diana camina y la mujer le jala el cabello, Diana agarra su mano y con hacerle una llave y tirarla al suelo se la quita de encima)
- ¡te juro que te arrepentirás! ( Sebastián sale por todo el escándalo, ve a la mujer en el piso y a Diana caminando hacia la máquina, así que va por ella)
Sebastián: no se qué pasó pero debemos irnos ( Diana se sombra a su respuesta, como si realmente tendrían que huir de la escena)
- solo recojo mis monedas ( trata de mantener la calma con él, pero Sebastián la agarra de su mano y la jala para salir) me estás lastimado ( se logra safar de él y le mira seriamente)
- señorita habrá tiempo para explicaciones, solo haga caso, no se preocupe le guardo sus monedas
Gilbert: ¿qué ha pasado aquí? ( La mujer corre hacia él, le dice como fue agredida)
Sebastián: espero que tú tobillo esté mejor ( lo dice con ironía y Diana lo mira y su acción de masajear su frente)
Gilbert: Sebastián iba a decir que era un gusto verte aquí después de tanto tiempo pero ¿qué es está situación?
- solo un conflicto entre mujeres, ya sabes cómo son ( Gilbert camina hacia dónde está Diana, la mira con presunción, Diana le incomoda sus gestos y su mirada)
- un gusto conocerla señorita...
- lamento no decir lo mismo ( Sebastián sonríe ligeramente)
- ya veo que eres de carácter, pero temo decirte que mi reputación en este casino se respeta
- si habla de ella cómo su reputación no dice mucho ( Sebastián se pone frente de Diana al ver que Gilbert daba un paso)
Sebastián: ¿por qué no lo dejamos como el problema entre mujeres?, cómo lo que realmente lo fué
( Con un solo movimiento de cabeza del sujeto, todos sus acompañantes se lanzaron hacia ellos, Sebastián le decía que se saliera, pero eran bastantes que Diana también peleaba y burlaba, utilizaba sus monedas para pegarles, los dejaban adoloridos y otros inconscientes en el suelo, Sebastián la agarra de la mano y salen corriendo)
Sebastián: definitivamente solo pisas afuera y ocacionas problemas
- fue tu culpa, tardaste más de cinco minutos ( Sebastián la mira con una sonrisa irónica hasta que ve un rasguño en su rostro)
- si no morí en el casino, moriré en mi propia casa ( sacaba su pañuelo para limpiarle la sangre)
- no me duele, estoy bien
( se escuchaba el escándalo de los matones buscándolos, Diana voltea a ver a Sebastián y esté la vuelve a tomar de la mano, le coloca el auricular y le da indicaciones a Tristán)
Tristán: derecha, izquierda, izquierda, derecha ( Diana le repetía las indicaciones a Sebastián y entendía que era la dirección de las calles, hasta que llegan a los callejones y con escaleras)
- ( agitada se detiene por un momento) ¡es enserio!
- cuando te de una indicación por lo general debes obedecer
- si me hubieras explicado desde el inicio hubiera sido más sutil
- la sutileza no funciona con ellos
Tristán: puse una moto a tres cuadras de la fuente ( Diana repite y Sebastián le quita el auricular)
-¡ no podías decirlo antes!
-corran, también vienen de arriba ( Sebastián la toma de la mano y corren entre calles muy angostas y más escaleras, llegan a la fuente pero los alcanzaban, Sebastián le decía que se fuera pero Diana veía que eran muchos)
- espero que traigas algo más que puños ( Diana se quitaba los botines)
-¡ te dije que obedezcas!
- yo lo provoque yo lo arreglo
( La batalla campal contra dos empezaba, Sebastián utilizaba los mismos bastones que traían ellos, por otro lado Diana sus botines y todo lo que encontrará a su paso, intentaban noquear a la mayoría pero a lo lejos se veían más en camino, así que optaban por huir, pero Diana era detenida del pie por uno que estaba el el piso, ella forcejea y se safa, pero al dar la vuelta se lastima con un vidrio de una botella, se sube a la motocicleta, pero calles adelante son perseguidos por un carro)
- a la cuenta de tres saltas hacia tu derecha, una...
-¡ estás loco!
- dos, tres ( Diana se aventaba y veía como el regresaba e impacta la moto con el carro, el se había bajado antes, le ayuda a pararse y corren entre callejones y se meten a una casa)
- ¿nos vamos a quedar aquí? Son capaces de quemar la casa con nosotros adentro
- pues deja de perder el tiempo y sígueme