El tiempo pasa volando, y más cuando duermes. Pensé descansar un poco pero eso no se puede hacer con Aidan cerca. Dije que íbamos a tomar una siesta y para él una siesta es de máximo dos horas. Por lo que a juzgar por mi conversación con Yohana y mientras nos cambiábamos de ropa se nos fue el tiempo. Por ende, sólo dormimos alrededor de una hora. Pero quién se iba a imaginar que Aidan estuviera tan interesada en Yohana, a tal punto que busco ayuda del hotel para abrir nuestra habitación y de una manera tan poco delicada como ¡Brincar en la cama como un niño de cinco años! - ¡Girop hoy vas a morir en mis manos! - gritó levantándome rápidamente para agarrarlo pero él fue muy ágil -. - Jamás pensé que serias una doctora asesina -comenta corriendo por toda la habitación -. - Eres un idio

