Capitulo Cuatro: Mustang GT

2005 Words
El timbre de salida sonó y esa es música para mis oídos, tome mis cosas y salí de ahí lo mas pronto posible para unirme a la multitud desenfrenada en los pasillos. —Jamás eh tenido una mejor amiga.—Paulina se me cuelga del brazo y juntas caminamos a la salida. —Ser mi amiga te meterá en muchos problemas caramelo. —¿Caramelo? Puedo ser igual o hasta mas ruda que tu Sara.—No pude reprimir la risa que me provoco su comentario. Ella no tiene nada de ruda. Imagínense a Ariana Grande en el papel de Cat pero rubia, esa seria la descripción perfecta para Paulina.—Ok tienes razón. Para nada soy ruda.-Esta chica me agrada. No es la típica Barbie hueca que solo piensa en ir de compras y en lápiz labial. —Mi hermano cumple años la próxima semana y aremos una fiesta el Sábado en mi casa y quiero que vallas. —¿En Halloween?—Ella asiente. Lo peor que te puede pasar es nacer en la noche de brujas.—Mmm creo que no seria conveniente. Tu hermano y yo no nos soportamos y no quiero arruinar su día. —Patrañas. Yo quiero que vallas y si mi hermano se pone ogro yo lo tranquilizo. —Ok.—No se como sea ponerse como ogro, pero bueno. —Madre santa. Los ángeles se están cayendo del cielo.—Nos detuvimos en la puerta donde tenemos la vista perfecta a un Shelby rojo rodeado de lagartonas.—Yo quiero ese ángel.—Podría apostar que a esta chica se le cae la baba. —¿Y dices que quieres ser mi amiga?—Le miro y podría apostar que se lo esta imaginando sin camisa. —¿Tu y?—Señala al maldito que tengo que matar. ¿Quiere ponerme celosa o que? El muy jodido trae solo una musculosa blanca. —Si, el ángel es propiedad de Sara Summer.—Miro con detenimiento a una perra de cabello n***o que esta casi encima de mi Scott.—Y esa zorra conocerá la furia Summer. —¿La golpearas? —Si no se quita de encima de mi novio en tres segundos si.—Ok, yo dije que no es mi novio pero me dan unos celos horribles y no pienso dejar que otra toque lo que es mío. Mi mirada se encuentra con la de Scott y este aparta a todas las zorras y se acerca a mi. —Si no llegas me violan entre todas.—Deja un beso en mis labios. Ja, tengan putas.—¿Quien es ella?—Señalo a la chica a un lado mío con vista perdida en los músculos de mi Scott. —Paulina, Scott. Scott. —¡Paulina!—Grito un muy irritado Gael.—Nos vamos.—Llego a nosotros y apestando el lugar. —Ok ya vi para que querías a motita.—Dijo gracioso con los ojos llorosos. Yo solo sonreí con mi triunfo. —Ja, ja muy graciosa. Paulina nos vamos.—Tomo a la chica y arrastro hasta el estacionamiento. Scott tomo mi mano y llevo hasta su hermoso Shelby. Todo el camino me concentre en mi cuaderno de composición y en particular en una canción. —Esta perfecta, no cambies nada.—Tomo mi mano con la pluma y la aleja de la libreta. —En una semana se cumplirá un año, aun siento su aroma en la casa. —Es normal, Samuel se echaba todo el bote de loción.—Es cierto. Cuando pasaba dejaba un hilo de olor que según el enamoraba a las chicas. Mama y yo nos quedamos solas. —¿Y yo que? Y ¿Fátima y Tania? Sabes que ellas jamás te dejaran sola y yo menos. —Lo se. Por eso agradezco a la vida por ponerlos en mi camino. Llegamos al taller y de inmediato nos recibe Kenay pidiendo a su adorada mascota. —¿Cuando subirás la broma?—Me pregunto mientras liberaba a la marmota en el taller. —Mañana. Necesito editar el vídeo. —¡Sara!—Me saluda el padre de Scott. —Señor Smith.—Bese su mejilla.—Ya te ah dicho Scott. —No, ¿Que me tenia que decir.—Miro al chico a mi lado y solo sonríe. —En unos días estará listo el Arcángel.—Un hermoso Mustang GT —¿Enserio? —Si, que planeas hacer con el demonio ¿Lo venderás?—Me pregunta Scott. El demonio es el auto de mi hermano. —No, pienso cumplir una promesa que hice. —Nadie sabe de esa promesa. Ni siquiera mama y eso que me torturo para saber la última voluntad de mi hermano. —Y por el otro lado. El arcángel esta mas que listo. Solo unos ajustes y te lo llevas en una semana. —Bien. Ya no necesitaré que Scott me lleve y me traiga. —Oh ya entiendo. Con razón Scott no quería que estuviera listo.—Miro sorprendida a el idiota que ahorita sufrirá y valla que va a sufrir.—Bien nos vamos. Sara gusto en saludarte. —Igual señor.—Lo vi irse junto con Kenay y miro molesta al chico.—¿Tienes algo que confesar? —No, solo que eres un dolor de cabeza Sara Summer.—Beso fugazmente mis labios y entro al taller. Nos dijo que somos un dolor de cabeza y eso duele. Córtate la venas Sara. > Morí, morir. > Aplausos, gane un óscar. > Ambas cariño. —¿Vienes o que?—Scott me saca de mi pelea con Sara loca Summer y entro. Al final de el taller esta mi bebe hermoso. Un increíble Mustang GT que Scott me regalo cuando cumplí los 16 años. Lo encontramos en un deshuesadora a las afueras de la ciudad. Lo encontramos completamente dañado. La pintura estaba quemada, los asientos rotos, el tapiz desgarrado, sin motor y el parabrisas estrellado y que esperaban por 20 dólares. —Nuestro bebe.—Scott quita una lona azul dejando ver todo su trabajo. De esa chatarra quedo un hermoso auto gris con n***o como nuevo.-Pronto este bebe saldrá a las calles.—En el parabrisas esta la palabra arcángel. —Amo este auto.—Abrase el capote feliz. Tan solo en unos días estaré conduciendo a este bebe.—Bien a trabajar. ... —Scott tengo hambre.—Me deje caer en el asiento trasero del auto. Llevamos 4 horas trabajando y ya mis tripas me reclaman alimento. Sentí como Scott subió arriba de mi y comenzó a besarme.—Mmm me darás a comer Scott.—Comenzó a besarme el cuello y fue ahí donde adiós autocontrol. Ya son muy casuales estos encuentros entre Scott y yo en nuestro auto, aun no entiendo como fue que termine enrollándome con Scott. El puede tener a la chica que quiera en bandeja de plata y no lo hace. Desde que nos conocimos hace 4 años no ah volteado a ver a otra mujer que no sea yo. —¿Como es que te fijaste en un desastre como yo?—Le pregunto mientras me visto de nuevo. —Porque me gustan los problemas. Y tu eres competente un problema. Eres algo así como mi maravilloso desastre.—El sabe que amo esta historia y también que amo a Travis Maddox. —Jamás me canso de ti ¿Porque Sara? —El encanto Summer.—Baje del auto y me senté en el capote. Estoy exhausta. —Si es como una maldición de la que no te puedes deshacer.—Llego a mi solo con los Jeans puestos para volver a besarme. Tenerlo así sin camisa y a mi merced me hace querer mas y mas. —Iggh consigan una habitación.—Dijo Kenay cubriendo sus ojos. Ambos nos reímos y Scott fue a la parte trasera del auto por su playera para ponérsela. La mejor parte de que Kenay y el señor Smith llegan es que nosotros nos podemos ir. —Aun tengo hambre Scott.—Le digo al ver como pasábamos por Pizza Hot. —Mm quieres mas Scott.—Tomo mi mano y comenzó a besarla. —No, ya no. Lo que quiero es una especial de doritos con doble queso.—Señalo el restaurante Y este da el giro a la izquierda. ... Son las 9 pm y mama me matara. Se supone tenia que volver temprano ya que es semana se escuela y me ira mal. —Paso por ti mañana.—Dijo una vez ya fuera de mi casa. Asentí con la cabeza y lo beso.—Sara. Te amo.—Volví a besarlo y baje. Ya no le sorprende que yo no le diga lo mismo.—Aun espero por ese te amo de tus labios.—Volví a besarlo y baje del auto. Entre a mi casa y me sorprendí de ver las luces apagadas y a mama en el sofá, bajo mantas y en pijama. Mama esta extraña. —Sara, hija, ven veamos películas juntas. Ok mama si esta extraña. Jamás me pide ver películas y menos entre semana. —¿Te sientes bien?—Deje mi mochila en la entrada y me acerque a ella. —Por supuesto. Ven veamos películas.—Quien conoce a mama diría que esta drogada. Sonrie por todo y tiene una mirada tierna. —Bien pero quita tus películas de época.—Me senté a su lado y tome el control. —Pon Jack y Jill. —Divergente. —Click. —Insurgente. —Esposa de mentiras. —Correr o morir. —Golpe de suerte. —Mama ¿Quieres seleccionar otra donde no salga ¡Adam Sandler!? —No.—Dijo simplona y metió palomitas en su boca. ... Ok ya mas que aclarado. Mama esta extraña. Se ríe hasta porque a slinquie se le retrasa la cola. Y si no nos pusimos de acuerdo y terminamos pasando las películas en Netflix y termino Toy Story 2. —No mama, Woody esta enamorado de la ovejera Betty de la lámpara de Molly y bozz de la vaquerita Jessie. —Oh, ya entendí, aww mira dejaron a Woody ¿Porque? —Ok ya es suficiente ¿Que te fumaste?—Pongo la película en pausa y la miro seria. —¿De que hablas?—Sus ojos azules se enfocaron en mi. —De que estas bastante extraña y estas llorando porque a Woody lo dejaron.—Le grito exasperada. Algo esconde y lo sabré. —Solo ando sensible.—Me quito el control y reproduce la película. Piensa Sara. Algo esconde la rubia y tenemos que saber que es. > Bingo lo tengo. —Hice una amiga normal.—Solté de pronto y ella pauso la película. Siempre ah querido que tenga amigas caramelo pero no son mi estilo de convivencia. Ella me mira retándome. Sabe que la tengo atrapada. —Conocí a alguien.—Se giro y reprodujo de nuevo la película. Le quite el control y la mire sorprendida. Desde la traición de papa ambas juramos no tener nada serio, que ningún hombre en la vida nos volvería a lastimar. —¿Quien es? ¿Cuantos años tiene? ¿Donde lo consistes? ¿Tiene hijos? ¿Porque se fijo en ti? —¡Sara!—Me interrumpe ya que sabe que seguiré preguntando. —Habla ahora. —Ok se llama Andres Pirsons, tiene 35 años, es un compañero de trabajo, tiene 3 hijos barones, y perdón hija pero no estoy tan tirada a la basura. —Sabes que no me refería a eso. Pero no quiero verte sufrir otra vez. —Estaré bien Sara.—Me quito el control y la continuo. Mama se que esconde algo mas. Piensa Sara. Piensa. —Me bese con Scott.—Esta vez casi se ahoga con las palomitas. Comenzó a toser hasta que tomo agua. —¡Me voy a casar!
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD