Muy temprano regresamos a mi casa, mi única casa en la que nadie me puede decir mentirosa o muchachita malcriada. Subimos a mi habitación y recostamos en mi cama para poder dormir esta vez como se debe. -¡Sara! ¡Sara!-Los gritos de mi madre en la planta baja me despertaron, mire a Gael el cual seguía dormido como un tranco. Quite su brazo de mi cintura lentamente sin despertarlo y baje a encontrarme con mama. -¿Que se te ofrece?-Detrás de ella esta Andrés, Sammuel y Theo. Mire fijamente a cada uno de ellos y solo me desviaron la vista menos Sammuel. -Lo siento, no debí golpearte y no creer en ti.-Ni siquiera me mira a los ojos, su vista esta clavada en otra parte mujer retirada a mi rostro. -Noah encontronazo tu diario en la habitación de mi suegra Sara, lo siento.-Dijo Andrés.-Ella

