63 .Cuestión de tiempo Edward —Aquí estarán a salvo. Pronto vendremos a buscarlas, pero por ahora, deben permanecer escondidas. Durante el trayecto, Ed se aseguró de que su gente habilitara una casa en un suburbio de nivel medio para resguardar a las jóvenes. Sabía que pronto se desataría la cacería; no solo eran mercancía para esos traficantes, sino también testigos potenciales en un juicio. —Pero… ¿y si nos encuentran? —preguntó una de ellas con voz temblorosa. Ed negó con firmeza. —No van a encontrarlas. ¿Tienen a alguien a quien avisar? Solo dos de las jóvenes levantaron la mano. Las demás no tenían familia cercana ni a nadie en la ciudad que pudiera buscarlas. Aquel dato le resultó inquietante. Si desaparecieran, nadie preguntaría por ellas. —Bien, por favor, entreguen sus dat

