Capítulo 61 Tu piel Narra Damián Benavides. Entramos a la habitación, siento la tensión en el lugar, pero no en mal sentido. Sé que sus palabras en el ascensor han sido más que sinceras. Sin embargo, temo precipitarme a las cosas, no quiero arruinarlo con una estupidez que pueda cometer. Trago saliva y dejo su bolso de mano encima del sofá, ella observa toda la habitación con sus brazos cruzados, y me atrevo a preguntar con un tono bajo, y de esa manera romper el hielo. —¿Quieres tomar una ducha?— Ella gira lentamente, afirmando. —Bien, si quieres puedo darte un poco de privacidad, iré abajo para buscar algo de comer, ¿Te parece bien?— Se queda en silencio, para luego responder más calmada. —No tengo hambre, voy a ducharme nada más—. Entra al baño, yo me quedo de pie, como un idiota,

