En la mañana siguiente… °Narra Claris Romney° —Claris, Nadia me avisó hace un momento, que el Señor August te espera para desayunar. —¿Desayunar? ¿Conmigo? —pregunto sorprendida. Carmen asiente desde la entrada de mi puerta. —Si, así que apresúrate y solo utiliza algo cómodo, aún no utilices el uniforme para que el Señor August tenga un desayuno más placentero. — ¿Puedo hacer eso? —ella me sonríe. —Si, no te preocupes por lo que nosotras podamos pensar, sabemos muy bien como es la situación, por ende, siéntete tranquila. Eres especial también para cada una de nosotras, Claris. Inevitablemente me sonrojo. —Gracias Carmen… —sostengo su mano conmovida. —Sabes que aquí somos como una familia, bueno señorita muevete. —me indica dándome empujoncitos y ella se va sonriente. Me qu

