Capítulo 15: Celos

1118 Words
Narra Mía Solo faltaban 5 días para que Axel volviera a la escuela, y aunque al principio me sentía un poco nerviosa, ahora me sentía bien. - ¡Mía! ¡Mía! – Dijo Valentina, llegando corriendo hacia mí. - ¿Qué pasa? – pregunté. - ¿Ya escuchaste los nuevos rumores? – preguntó ella emocionada. - ¿Qué? ¿Cuáles? – pregunté curiosa. - ¿Te acuerdas de la profesora de matemáticas? ¿La profesora Julia? ¿La que se fue inexplicablemente? – recordó Valentina. - Sí… ¿Qué pasa con ella? – pregunté intrigada. - Resulta que parece que quiso volver y habló con el ministerio de educación, la volvieron a reincorporar en esta escuela, pero esta vez como directora – explicó Valentina. - ¿Qué? ¿Despidieron al director? – pregunté sorprendida. - No, parece que ahora tendremos dos directores, ella trabajará con él – dijo Valentina. - ¿Qué? – dije alarmada - ¿Cómo que trabajarán juntos? - Según entendí, compartirán la oficina también… al parecer ella convenció al ministerio de educación de que tener a dos directores es mejor que uno, no sé cómo lo logró, pero parece tener mucha influencia – explicó Valentina. - ¡Qué fastidio! – Sentí un fuerte dolor en el pecho. - ¿Estás bien? – preguntó Valentina preocupada. - Sí, estoy bien ¿Por? – dije tratando de ocultar mis sentimientos. - Se te ve molesta – dijo Valentina. - Estoy bien ¿Si? – Dije elevando la voz - ¿Y a partir de cuándo compartirán la oficina? - Pues a partir de 5 días, cuando el director vuelva – respondió Valentina. Hice una expresión de desagrado, tratando de ocultar mis celos. - ¿Segura de que estás bien? – preguntó Valentina preocupada. - ¡Te dije que estoy bien! – respondí elevando un poco la voz. - Si tú lo dices – dijo Valentina no muy convencida. - Buenos días, chicas – saludó Tim sonriendo. - Hola, buenos días, Tim – respondió Valentina sonriendo como tonta. - Buenos días – saludé yo también. - ¿Cómo están? – preguntó Tim mientras caminábamos por los pasillos. - Yo estoy bien, pero alguien parece no estar bien – dijo Tim mirándome. - Ya te dije que estoy bien – respondí evadiendo sus preguntas - Vamos a clase. Las clases terminaron y fui corriendo al departamento de Axel. - ¿Por qué no me lo dijiste? – le reproché. - ¡Hola, amor, sí, yo también te amo! – bromeó Axel, pero luego notó que no estaba de humor – Oh, esto va en serio, ¿Qué cosa no te dije? - ¡Que trabajarás con la nueva directora! – le dije con una sonrisa burlona – Con Julia, y compartirán la oficina también. - ¿Yo qué? – preguntó Axel sorprendido. - Espera… ¿Tú no lo sabías? – pregunté incrédula. - ¡No! – respondió Axel. - ¿De verdad? – pregunté sorprendida. - Sí, tranquila, amor, veré cómo solucionar ese problema – me tranquilizó Axel – Entonces, para reanimarte, ¿quieres tostadas con dulce de leche? - No sé para qué preguntas si ya sabes la respuesta – sonreí y él me besó. Y sin darme cuenta, pasaron los días y me desperté sonriente. - Hoy es el día – pensé emocionada – Me siento como una niña pequeña que va a ver a su personaje favorito. Después de desayunar y llevar a mi hermanito a la escuela, fui a mi escuela. - Hola, ¿cómo estás? – saludó Valentina con una sonrisa. - Bien, gracias – respondí con una sonrisa propia. - ¿Por qué estás tan feliz? ¿Te ganaste la lotería? – bromeó Valentina. - No, hoy tenemos que ir al auditorio por la reincorporación del director – expliqué. En ese momento, la voz de Emilia sonó por los parlantes de la escuela llamando a todos los estudiantes al auditorio. - Vamos – dije a Valentina, y nos dirigimos al auditorio, sentándonos juntas en la primera fila. Julia entró en el auditorio y anunció la reincorporación del director, y en ese momento Axel entró sin su bastón. - ¿Por qué no trae su bastón? – pensé, preocupada. Axel saludó a los estudiantes, y Julia se acercó a él para hablarle. - Aléjate de él – pensé, sintiéndome incómoda. Axel notó mi incomodidad y habló para distraer la atención. - Me alegra estar de vuelta con todos ustedes – dijo Axel. - ¡Sí! – exclamaron las chicas. - Algo – dijeron algunos chicos. Julia hizo un comentario sarcástico hacia mí, pero Axel agradeció sus palabras y le sonrió. - No le sonrías – pensé, sintiéndome celosa. Mientras estaba con Axel, vi a Julia acariciando su espalda y me sentí incómoda. De repente, Axel dejó caer un papel y yo lo recogí rápidamente sin que nadie lo notara. - ¿Estás celosa? - preguntó Axel al ver mi reacción. - No estoy celosa - pensé, pero desvié la mirada por un segundo. Cuando volví a mirar, noté que Julia seguía tocando a Axel. Julia acariciando la espalda de Axel mientras hablaban, lo que me hizo sentir incómoda y celosa. - ¿Quién se cree? - se me escapó en voz alta. - ¿Disculpa? - preguntó Julia, confundida. - Nada, no es nada - respondí, bajando la mirada. - Creo que sí fue algo - insistió Julia. Axel intervino para defenderme y se ofreció a hablar conmigo en privado. Salimos del auditorio y Axel me preguntó si estaba bien. - No soporto que alguien más toque a mi novio - le dije, confesando mis celos. - Tranquila, amor, yo tengo ojos solo para ti - me dijo Axel, abrazándome. Axel me tranquilizó y me aseguró que solo tenía ojos para mí. Pero cuando mencioné que Julia abusaba, noté que Axel se molestó un poco. Aun así, se ofreció a hablar con ella. - ¿Está bien si hablo con ella? - me preguntó. - No dejes que se te acerque - le dije. - Si, mi celosita - me dijo Axel, besándome en la frente y acariciándome la mejilla antes de volver al auditorio. La junta en el auditorio finalmente terminó y estaba ansiosa por salir de allí, ya que no soportaba ver a Julia coqueteando con Axel. Después, durante el receso, los vi afuera de su oficina hablando. Me acerqué y noté cómo Julia se acercaba a Axel y comenzaba a acariciarle la mejilla, mientras él le quitaba la mano. - ¿Por qué te resistes? - dijo Julia con voz seductora. Julia se acercó más a él y lo besó. Una lágrima cayó por mis mejillas al ver la escena.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD