VI

1247 Words

VI Durante los cuatro días posteriores a aquel domingo en el parque las hermanas Bunner no recibieron noticias del señor Ramy. Al principio ninguna de las dos confesó su decepción ni su angustia, pero a la quinta mañana Evelina, siempre la primera en obedecer a los sentimientos, dijo mientras se apartaba de los labios una taza de té que no había probado: —Creo que ya deberías sacar ese dinero, Ann Eliza. Esta comprendió y se sonrojó. Para ellas el invierno había sido bastante próspero, y sus ahorros lentamente reunidos habían alcanzado la nada desdeñable cifra de doscientos dólares. Sin embargo, la satisfacción que esa insólita opulencia les podría haber inspirado se había visto ensombrecida por la insinuación de la señorita Mellins de que corrían ominosos rumores sobre la caja de ahorr

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